A partir
del viernes los teléfonos móviles deberán apagarse en las gasolineras
Madrid. Agencias
Los conductores deberán llevar chalecos al
salir del coche y los menores de tres años deberán ir siempre en sillas
apropiadas
A
las tradicionales prohibiciones de repostar con el motor en marcha o con las
luces encendidas, el Gobierno ha añadido otra recomendación: no usar los
teléfonos móviles junto a los surtidores.
Aunque
el peligro es muy remoto la corriente eléctrica de la batería del teléfono
puede hacer que salte una chispa que, en combinación con los vapores
procedentes del carburante, ocasione un incendio. Además, en seis meses los
menores deberán ir siempre en sillas apropiadas y los conductores llevar
chalecos reflectantes al salir del coche.
El
hecho de que hablar por teléfono móvil en presencia de vapores de gasolina
puede causar una ignición de estos es un rumor muy extendido. Tal ha sido la
alarma generada por estos rumores y supuestos casos de explosiones en gasolineras
por culpa de los teléfonos móviles, que las gasolineras y los fabricantes de
móviles se han apresurado a incluir avisos en sus estaciones y productos para
que la gente no utilice estos dispositivos mientras se reabastece de
carburante.
Dichas
medidas tomadas por estas empresas no han sido resultado de un estudio
concienzudo de los casos de explosiones, sino más bien por la alarma causada, y
la posibilidad de que les pudieran llegar demandas legales en masa cada vez que
se produjera una explosión donde confluyeran la presencia de gasolina y un
teléfono móvil. Sin embargo, no hay ninguna prueba documentada de que el
correcto funcionamiento de un teléfono móvil pueda causar una explosión.
De
hecho, se ha determinado que en algunos casos en los que la supuesta víctima
del teléfono móvil realmente se había inventado la historia para no desvelar
que estaba fumando un cigarrillo mientras ponía gasolina, dando lugar así a una
denuncia por conducta imprudente (está terminantemente prohibido fumar en las
gasolineras).
El
único caso en el que un teléfono móvil podría causar una ignición de los
vapores de gasolina presentes en una gasolinera sería si su batería fuera
defectuosa y se produjera un cortocircuito interno que pudiera generar
suficiente energía (en forma de chispa) como para causar la ignición o
explosión del carburante. En todo caso también podría producirse por un
desperfecto de la batería del coche, o por cualquier fuente eléctrica presente.
Por
ello, desde el viernes entrará en vigor una nueva ley a partir de la cual la
radio y los teléfonos móviles deberán estar apagados al repostar combustible en
las gasolineras, de la misma forma que hasta ahora había que apagar el motor y
las luces del vehículo. Además, los conductores sólo podrán utilizar teléfonos
móviles con dispositivos manos libres durante la conducción.
Además,
dentro de seis meses, a partir del 23 de julio, será obligatorio que todos los
menores de tres años viajen sentados en sistemas de retención especiales, y
nunca en los brazos de sus padres, y que los conductores deberán vestir un
chaleco reflectante de alta visibilidad cuando salgan del vehículo y ocupen la
calzada en vías interurbanas.
El
real decreto también prohíbe el uso de pantallas con imágenes como por ejemplo
las del acceso a Internet, monitores de televisión, reproductores de vídeo o
DVD, porque pueden distraer al conductor, excepto al dispositivo GPS. Asimismo,
queda prohibida la instalación de detectores de radares.
Las
novedades también afectan a los motociclistas, que a partir del viernes deberán
ponerse el cinturón de seguridad (los vehículos que lo tengan) tanto en vías
urbanas como interurbanas. En motocicletas o ciclomotores, los niños mayores de
siete años podrán viajar cuando la moto la conduzca su padre, madre o tutor y
siempre con casco.
ABC, 21 de enero de 2004