Bienvenidos al mundo
digital
El mercado ofrece sistemas
para traspasar cintas de vídeo, fotos, casetes y discos de vinilo a CD y DVD
ÀLEX
BARNET - 26/01/2004
Barcelona
El previsible fin de muchos soportes tradicionales y el paso generalizado del
mundo analógico al digital crean algunos problemas a los usuarios que quieren
prolongar la vida de la información que han acumulado a lo largo de los años.
Es el caso, por ejemplo, de quienes tienen una importante cantidad de vídeos
VHS o de quienes aún utilizan discos de vinilo o cintas de casete.
Existen soluciones, artesanales o industriales, que en muchos casos permiten
reconvertir la información o adaptarla al nuevo entorno. Estas son algunas de
ellas.
DEL VHS AL DVD. Quienes tienen una importante videoteca, generalmente con
programas grabados de la televisión, y no quieren renunciar a ella, pueden
optar por pasar la información al formato DVD. Los grabadores de DVD se
comercializan desde hace relativamente poco y los hay de marcas tan conocidas
como Philips, Panasonic, Pioneer
o JVC, entre otras. Cuestan entre 500 y 1.500 euros y permiten grabar
directamente desde el vídeo, ya que sólo es necesario un euroconector que
comunique ambos aparatos. Si se utiliza un grabador DVD que además tiene disco
duro es más fácil eliminar colas y hacer una pequeña edición del material, pero
eso implica aún más tiempo de dedicación. Algunas tiendas de electrónica y
estudios de vídeo hacen el trasvase de VHS a DVD por unos 20-25 euros el disco
con dos horas de contenido. En esta operación, la calidad original (la
registrada en el VHS) ni mejora ni empeora. Y los “combos” VHS-DVD que se
venden en España no sirven para hacer la copia ya que, de momento, llevan un
DVD que sólo es lector.
MÚSICA DIGITAL. Internet es una gran fuente de música y muchos discos
históricos editados originalmente en vinilo se están reeditando en CD. Con
todo, existe la posibilidad de pasar la vieja colección de música a formato
digital desde casa y con la ayuda del ordenador. Programas informáticos como Clean 5 y Clean Plus 5,
fabricados por Steinberg (Pinnacle
Systems) y que cuestan 40 y 100 euros,
respectivamente, permiten esta operación en varias fases. Primero, mediante una
sencilla conexión entre el equipo de sonido y el PC, se pasa la música del
casete o el vinilo al disco duro. Desde allí se pueden eliminar ruidos,
chasquidos y otras impurezas. Y finalmente se graba el resultado en un CD, ya
sea en el sistema normal o bien en formato MP3. Hay que recordar que esta
operación es totalmente legal, ya que cualquier persona que compra un disco
puede realizar sus copias para uso privado en otros formatos. Para eso se paga
el canon que graba todos los formatos vírgenes.
La empresa Copyplay ha organizado en torno a esta
idea un negocio que cuenta ya con varias tiendas en España. Funciona con una
máquina autoservicio con contador de tiempo que permite copiar canciones de un
CD o pasar a este formato una cinta de casete o un LP de vinilo. El usuario aporta
siempre la grabación original que copiar. Coste aproximado de pasar un LP a CD:
6 euros.
FOTOS EN CD. Las fotografías en papel son la tradición, pero la llegada de
la tecnología digital está imponiendo otra manera de ver las fotos:
generalmente en un CD que se reproduce en el DVD. Hoy por hoy, la mayoría de
tiendas de revelado ofrece ya la posibilidad extra de pasar las fotos en papel
y en CD, por un coste añadido de unos 5 euros. Pasar un carrete antiguo cuesta
unos 7 euros. Quienes quieran pasar personalmente sus fotos antiguas al nuevo
formato pueden optar por comprarse un escáner.
RECONVERTIR EL RADIOCASETE DEL COCHE. Muchos coches nuevos llevan ya una
radio con reproductor de CD, pero en los modelos antiguos lo habitual es la
radio con casete, un soporte en franca decadencia. Los Auto CD Adapter que tienen en el mercado firmas como Hama y Vivanco cuestan entre 15 y 20 euros y permiten
reconvertir el radiocasete y escuchar los discos compactos en el coche. Estos
aparatos tienen forma de casete, se introducen en el reproductor de cinta y
llevan un cable que se conecta a la salida de auriculares de cualquier
reproductor portátil de CD. El Auto CD Adapter recoge
la señal del CD, “engaña” al reproductor de cinta y reproduce el sonido a
través del equipo del coche. Si, como pasa actualmente con la mayoría de
reproductores portátiles de CD, éste tiene un buen sistema “antishock”
y reproduce discos grabados en MP3, el apaño es francamente resultón
La Vanguardia 26 de enero de 2004
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