British descarta la fusión con Iberia por la actual regulación aérea
Los ingleses aducen que no tiene sentido perder derechos de tráfico

British Airways no seguirá adelante, por el momento, en el camino de la fusión con Iberia. El director de la compañía para España aduce que la actual regulación del negocio aéreo impide sacar todo el provecho a una fusión o adquisición, ya que la ciudadanía de la compañía determina a qué países puede volar.

LA VANGUARDIA - 29/12/2003

Madrid. (Efe.) – British Airways (BA) descarta, de momento, una mayor toma de capital o fusión con Iberia, ya que “las actuales circunstancias no garantizan ni propician que esta fórmula sea el camino que seguir para las empresas aéreas”, aseguró el director de la compañía para España y Portugal, Carlos Gómez. Sin embargo, Gómez señaló que cuando se den las circunstancias adecuadas “habrá una carrera por conseguir estar en la mejor posición posible”, por lo que movimientos como el de la alianza entre BA e Iberia, autorizada por la Comisión Europea, “lo único que hacen es preparar el camino del futuro”.

Las circunstancias a las que se refirió Gómez es la actual regulación del negocio aéreo que impide que “se pueda sacar provecho a una fusión o adquisición”, ya que “la ciudadanía de las compañías determina a qué países pueden volar y mientras eso no cambie, no tiene sentido perder la nacionalidad y, con ella, los derechos de tráfico”.

Con el visto bueno a la alianza entre BA e Iberia del pasado día 10 de diciembre, la Comisión Europa “nos da permiso para ir un paso más adelante en nuestra colaboración, pero nos obliga a pagar un precio”, apuntó Gómez. El precio que pagar, entre otros, es la cesión de un determinado número de slots (permisos de aterrizaje y despegue) en los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Gatwick, pero “se da la paradoja de que en poco tiempo va a haber un festín de slots en los citados aeropuertos españoles, por lo que, a lo mejor, nos interesa esperar un año para que haya competencia de por sí, sin tener que ceder los slots”.

Asimismo, aseguró que la posibilidad de dejar de volar a América Latina, mercado principal de Iberia, “no entra en nuestro planteamiento, ya que tenemos que ofrecer destinos directos a todos aquellos países donde haya demanda suficiente y utilizar las alianzas para complementar esa oferta”.

El número de pasajeros transportados por BA en España ha crecido este año un 4%, en tanto que los ingresos se han mantenido en los niveles similares al año anterior, lo que significa que la gente paga cada vez menos de media, indicó Gómez.

A BA le preocupa la distribución de los espacios en la nueva terminal de Barajas, ya que, a juicio de Gómez, Iberia es la compañía que “puede sacar el mayor rendimiento de la plataforma de Madrid y asegurar que, a largo plazo, la inversión que se está haciendo repercute en España y no en otros lugares”.

En caso de nuevas terminales en aeropuertos de Escandinavia o Francia, los explotan las compañías de bandera, SAS o Air France, con lo cual la rentabilidad de la inversión queda garantizada, pero “en España, parece que seguimos una política de chocolate para todos que no estoy muy seguro de que sea la más adecuada”, añadió.

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