El Supremo anuncia hoy
su fallo sobre un recurso de De la Rosa
La Audiencia condenó al
financiero a más de cinco años por Wardbase
El Supremo tiene previsto comunicar hoy a Javier de la Rosa la sentencia
del caso Wardbase, por el que la Audiencia Nacional le condenó a cinco años y
medio de prisión. Desde entonces, los beneficios penitenciarios concedidos por
la Generalitat, que le mantienen en régimen abierto, han suscitado polémica.
LA VANGUARDIA - 12/02/2004
Madrid. (Redacción.) – El Tribunal Supremo (TS) comunicará hoy al financiero
Javier de la Rosa la sentencia por el caso Wardbase, según fuentes jurídicas. A
la resolución le faltaban a última hora de la mañana de ayer las firmas de dos
de los magistrados, según las mismas fuentes, que no quisieron avanzar el
resultado de la revisión efectuada en el TS de la condena impuesta por la
Audiencia Nacional en diciembre del 2002. La importancia de esta condena radica
en que, hasta la fecha, la condición de De la Rosa de recluso primaria (con una
sola condena, por un caso anterior) le ha servido para obtener beneficios
penitenciarios.
Este tribunal condenó a De la Rosa a cinco años y medio de prisión por un
delito de apropiación indebida y falsedad documental, cometido al abonar a su
amigo y empresario Manuel Prado y Colón de Carvajal alrededor de 12 millones de
euros (unos 2.000 millones de pesetas), propiedad de Torras, en una cuenta en
Suiza.
Prado fue condenado a dos años de cárcel y a indemnizar con los mencionados 12
millones –más los intereses entre 1992 y la fecha de la condena, 19 de
diciembre del 2002– al grupo Torras.
Tras esta condena de la Audiencia el fiscal anticorrupción Salvador Viada
solicitó medidas cautelares (su ingreso en prisión) y que la anulación del
tercer grado penitenciario (semilibertad) de que gozaba tras ser condenado a un
año y ocho meses por intento de estafa de 300 millones de pesetas al grupo
Kuwait Investment Office (KIO).
La Audiencia no aceptó la petición, pero desde aquel momento la situación
penitenciaria de De la Rosa fue motivo de varias polémicas. Había ingresado en
prisión el 22 de noviembre del 2002. Un mes después, la Generalitat le concedió
el tercer grado. Esta medida fue revocada por el juez de vigilancia
penitenciaria, aunque sólo tres meses después la Generalitat aplicaba un
artículo del reglamento carcelario para volver a darle un trato privilegiado.
Sin embargo, la Audiencia revocó el permiso en mayo del 2003 al considerar que
se trataba de un tercer grado encubierto. La entonces consellera de Justícia,
Núria de Gispert, defendió estas medidas de gracia del Govern y dijo que a De
la Rosa le perjudicaba su apellido. Actualmente, tiene régimen abierto.
Parte del tiempo lo ha pasado De la Rosa desde entonces en la Audiencia, donde
se ha celebrado durante diez meses (de abril del 2003 hasta las 13.19 h del
pasado 2 de febrero), con más de cien sesiones de vista oral, según uno de los
magistrados de la sala, el juicio por otra pieza del macrosumario de KIO, el de
la venta de la papelera Icsa a Inpacsa. Ahora, pendiente de sentencia.
La Vanguardia, 12 de febrero de 2004