El Supremo confirma las
condenas para De la Rosa y Prado y aumenta la de Núñez
Obliga a repetir el juicio
del "caso Wardbase" contra otros cuatro implicados exonerados por la
Audiencia al apreciar prescripción
LVD - 12/02/2004
- 13.12 horas
Madrid. (EUROPA PRESS).- El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a cinco
años y medio de cárcel, impuesta por la Audiencia Nacional, al ex
vicepresidente del Grupo Torras, Javier de la Rosa, por los delitos de
apropiación indebida y falsedad cometidos en la denominada operación
"Wardbase", que fue la primera pieza que se juzgó del "caso
KIO". Esta resolución supone que el citado empresario tenga que volver a
prisión.
El Alto Tribunal también ha confirmado la pena de dos años de cárcel a la que
fue condenado el diplomático Manuel Prado y Colón de Carvajal y aumenta en tres
años la condena dictada contra el ex consejero delegado de Torras, Jorge Núñez
Lasso de la Vega, al estimar que, además de falsedad --por la que Núñez fue
condenado a un año y medio de cárcel-- el directivo también cometió apropiación
indebida.
Asimismo, el tribunal ha estimado parcialmente el recurso presentado por la
acusación particular y ordena la celebración de un nuevo juicio contra otros
cuatro investigados por estos hechos, dejando sin efecto el sobreseimiento por
prescripción dictado por la Audiencia Nacional en relación con ellos.
Se trata de Juan José Folchi, Carin
Linda Parker, Miguel Soler Sala y José María Fot Casas. En esta causa se investigó el pago a Manuel
Prado de 1.900 millones de pesetas en 1992 procedentes de Torras, según la
versión de De la Rosa, que no fue estimada por el tribunal, KIO habría ordenado
este pago a Prado para retribuir la supuesta intermediación entre los Estados
Kuwaití y español tras la invasión de aquel país por Irak.
La Audiencia Nacional estimó, sin embargo y ahora lo confirma el Supremo, que
no existía justificación para que el citado pago fuera enmascarado mediante un
contrato simulado entre Torras Papel y la sociedad pantalla Wardbase para
agilizar la construcción de una papelera en Bélgica.
La Vanguardia 12 de febrero de 2004