El drama de los accidentes

Más retiradas de carnet como solución

Los 76 muertos del puente levantan críticas y peticiones de más rigor y prevención

ONG y asociaciones de conductores coinciden en que un carnet de puntos como el italiano y la tolerancia cero francesa reducirían en España el número de accidentes

LA VANGUARDIA -  10/12/2003

BARCELONA. (Redacción.) – El puente de la Purísima, que se ha cobrado 76 vidas en las carreteras del país (trece más que el año pasado), ha sacado los colores a los responsables de la seguridad viaria y ha activado las alarmas entre los organismos de prevención de tráfico, que ya reclaman medidas inmediatas. Mientras la dirección general de Tráfico (DGT) ha anunciado que emitirá hoy un informe oficial, el Reial Automòbil Club de Catalunya (RACC), el Servei Català de Trànsit (SCT) y Prevenció d'Accidents de Trànsit (PAT) dicen que hay mucho que mejorar; así, reclaman la creación del carnet por puntos, una fórmula que, dicen, "reforzaría la administración del tráfico y convertiría a los conductores en corresponsables".

Para reforzar ese concepto, la mayoría ha respaldado de forma unánime la fórmula francesa de la tolerancia cero, un sistema que funciona desde principios de este año y que ha reducido en más de un 30% la cifra de muertes en siniestros de tráfico en el país vecino.

PAT. Políticos con escasa presencia

"Estos días han desaparecido los responsables políticos", dice Jesús Rogés, jefe de proyecto de la ONG Prevenció d'Accidents de Trànsit (PAT). "Los portavoces del gobierno y de la oposición tendrían que haber avisado de los riesgos de un fin de semana como éste, con cientos de miles de vehículos circulando bajo el mal tiempo. De lo contrario, el mensaje no llega a los ciudadanos." La postura de Ole Thorson, el vicepresidente, se concreta en el caso catalán: "En Catalunya ha influido la negociación política; estos días los políticos han dado la espalda a la seguridad vial". El PAT, que apuesta por el carnet por puntos, ha aplaudido la fórmula francesa de la "tolerancia cero" y ha exigido medidas urgentes: "Aun así, ante alguien que perdió un familiar en la carretera, ¿cómo se puede justificar que se adopte ahora una medida que, de haberse tomado antes, hubiera salvado esa vida?".

RACC. Necesidad de un pacto social

"Ha sido un fin de semana movidito, pero no nos engañemos", advierte Alfons Perona, secretario ejecutivo del Reial Automòbil Club de Catalunya (RACC): "Llevamos varios años a este nivel". Perona cree que un buen puñado de factores influyen en un problema que él califica de grave: "Los conductores no están preparados para conducir bajo meteorología adversa; además, muchas infraestructuras no pueden responder a esas situaciones; y hay pocos agentes vigilando las carreteras". Ante el problema, el RACC recurre al pacto social: "Que el gobierno se siente a hablar con los fabricantes de vehículos y con las aseguradoras; que se deje de una vez de ponerle parches al problema".

PSOE. Medidas al azar

El portavoz socialista de seguridad vial en el Congreso, Victorino Mayoral, ha calificado de "vergüenza" la "falta de política alternativa" en materia de seguridad vial y ha recordado que en países europeos donde se ha abordado esta cuestión la siniestralidad se ha reducido. Mayoral califica la innovaciones aprobadas por el Gobierno como "medidas al azar", para dar la sensación de que se hace algo.

AEA. El ejemplo francés

El presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, reclama una movilización del gobierno, con su presidente a la cabeza, para plantar cara a la siniestralidad, como sucede en Francia. A Arnaldo le preocupa la quiebra en la tendencia descendente de las víctimas mortales que se había registrado en 2001 y en 2002; una circunstancia que se agrava por ser resultado de una nueva ley de seguridad vial creada justo para reducir el número de muertes.

INS. GUTTMANN. Cambio cultural

"El problema requiere acciones desde diversos ámbitos; a corto plazo parece que las medidas coercitivas de tráfico funcionan, pero a largo plazo se debe propiciar el cambio cultural a conductas más responsables", dice Mercè Camprubí, coordinadora de trabajo social del Institut Guttmann, referencia en la atención a personas con lesiones medulares o daños cerebrales. Según Camprubí, se deben importar las políticas de tráfico que han reducido la accidentabilidad en otros países europeos. "También habría que replantear los valores de nuestra sociedad –añade Camprubí–. Se ven en esa publicidad que asocia el coche más rápido al éxito." Camprubí cree que se debe trabajar en una prevención primaria, más pedagógica; en un aumento de la seguridad de los vehículos, de las carreteras –"¿por qué hacer vehículos que pueden ir a 180 km/h si el límite es de 120?"– y, cuando el accidente ocurre, se debe mejorar la atención al herido y su posterior tratamiento.

SCT. Carnet por puntos

Joan Delort, director del Servei Català de Trànsit (SCT), dice que, aunque las cifras catalanas invitan al optimismo (el puente se ha cobrado siete vidas en Catalunya, cuatro menos que en el 2002), aún queda un largo camino. "Debe nacer el sistema por puntos –dice–. Es el mejor método para administrar el tráfico y una fórmula para que los conductores se corresponsabilicen de su conducción." "Además, también se deben elaborar medidas eficaces para perseguir judicialmente a quienes protagonizan conductas propias de un delincuente al volante."

CEA. Conductores mal preparados

Desde el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), su portavoz, Eugenio de Dobrynine, ha manifestado que la solución debe pasar por mejorar la formación de los conductores. "Endurecer la ley no es la única medida necesaria. Tienen que funcionar la represión y también medidas complementarias de educación a medio y largo plazo", dice. De Dobrynine valora como muy positivo que la siniestralidad del puente haya servido al menos para despertar conciencias sobre el fenómeno de las víctimas de la carretera.

FEDACE. Campañas desde la escuela

"En España no se cumplen las normas de tráfico, falta conciencia ciudadana, que sí se da en otros países, donde se respetan los límites de velocidad. No hay que ceder en las campañas educativas, se deben hacer todo el año y educar a niños y jóvenes desde la escuela. En otros países se aplican políticas tajantes. Ahora se empieza a hablar aquí de prisión por conducir bebido, más retiradas de carnet... Hay que endurecer las normas: no basta con la multa", indica Mari Cruz Fraile, coordinadora de la Federación Española de Daño Cerebral.

Información elaborada por M. Ricart, L. Izquierdo y S. Heredia

LA VANGUARDIA, 10/12/2003

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