El ex director general
de Enron rechaza los cargos que lo relacionan con la quiebra de la empresa
Sus abogados creen que no es
más que el "chivo expiatorio" del Gobierno
LVD - 19/02/2004
- 16.41 horas
Actualizada: 19/02/2004 23.28 horas
Washington. (EFE).- El ex director ejecutivo de Enron Jeffrey Skilling se ha
declarado inocente de los cargos de conspiración, fraude y abuso de información
privilegiada en conexión con el colapso de la empresa en 2001, que dejó en la
ruina a decenas de miles de empleados e inversores.
Sus abogados indicaron que Skilling no es más que una "víctima" y que
lucharán contra esta persecución del Gobierno que, por falta de pruebas y por
conveniencia, le ha convertido en un "chivo expiatorio".
El Departamento de Justicia y la Casa Blanca elogiaron la investigación
gubernamental que hoy condujo a la presentación de 42 cargos contra Skilling y
el principal ejecutivo contable de Enron, Richard Causey. Causey ya había sido
acusado de otros seis cargos criminales el mes pasado y se encuentra libre tras
el pago de una fianza de medio millón de dólares.
El subsecretario de Justicia, James Comey, dijo que Skilling, como arquitecto
de la exitosa transformación de Enron, fue uno de los personajes clave en su
estrepitosa caída, que generó uno de los escándalos financieros más grandes en
la historia del país y agilizó la mayor reforma corporativa en EE.UU.
Enron era una de las empresas energéticas más poderosas de EEUU y su ascenso
era ejemplo clásico del potencial del capitalismo. Pero su quiebra, en
diciembre de 2001, dejó en la calle a decenas de miles de empleados que habían
depositado los ahorros de toda su vida en acciones de la empresa.
Las acciones de Enron, que llegaron a valer 90 dólares en 2000, ahora tienen un
valor de ocho centavos y la compañía aún no ha logrado salir de la bancarrota.
Comey explicó que Skilling, Causey y otros ejecutivos de Enron, estuvieron al
frente de una "masiva conspiración" para manipular los libros y crear
la apariencia de un crecimiento robusto, cuando en realidad la empresa se
mantuvo a flote gracias a "trucos y maniobras" contables para ocultar
pérdidas y exagerar las ganancias.
Según el Gobierno, toda la maniobra se llevó a cabo con el objetivo de enriquecerse
y de engañar al público y a los inversores sobre la verdadera situación
financiera de Enron, por lo que quiere congelar unos 66 millones de dólares
vinculados con ganancias mal habidas, agregó Comey.
Skilling, que se entregó al FBI poco antes de ser trasladado con esposas a un
tribunal federal en Houston (Texas), salió libre tras el pago de una fianza de
cinco millones de dólares.
En total, ya son 28 los ejecutivos acusados, pero Skilling, de 50 años, es el
ex ejecutivo de mayor rango en ser instruido de cargos y señalado por el
Gobierno como uno de los "peces gordos". Si es declarado culpable,
podría ser condenado a un máximo de 325 años de prisión y una multa superior a
los 80 millones de dólares.
La Vanguardia, 19 de febrero de 2004