El AVE Figueres-Perpinyà no entrará en servicio hasta 2009
Los gobiernos español y francés firman el contrato de
construcción y explotación del primer tren de alta velocidad trasfronterizo
ACS e Eiffage
recibirán una subvención pública de 540 millones para su construcción
Cascos adelanta que el tramo Barcelona-Figueres podría funcionar antes de esta fecha
LVD - 17/02/2004 - 16.05 horas
Actualizada: 17/02/2004 18.10 horas
Madrid. (Agencias).- ACS y la francesa Eiffage deberán poner en servicio la
línea ferroviaria de Alta Velocidad (Ave) Figueres-Perpignan en 2009, cuatro
años después de la fecha inicialmente prevista para 2005 en el acuerdo
alcanzado por los Gobiernos de España y Francia en la cumbre bilateral de 2000
en Santander.
Así consta en el contrato de construcción y posterior explotación en régimen de
concesión durante 50 años del primer Ave trasfronterizo y primera línea
ferroviaria gestionada por la iniciativa privada, que ACS e Eiffage firmaron
hoy con el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, y su homólogo
francés, Gilles de Robien.
El contrato establece sanciones económicas en caso de que las empresas se
retrasen en la ejecución de las obras o en la puesta en marcha de la
infraestructura. No obstante, el ministro español "apostó" por el
cumplimiento de plazo de ejecución de cinco años fijado, dada la "categoría,
el prestigio y la capacidad de adelantarse a los plazos" de las empresas
constructoras.
El contrato de concesión del Figueres-Perpignan fija también que ACS y Eiffage
obtendrán una subvención pública de 540 millones de euros para construir este
corredor, cifra que representa el 56,7 por ciento del coste total de
construcción del proyecto (952 millones de euros).
La Comisión Europea aportará al menos el 10 por ciento de esta ayuda pública,
mientras que los gobiernos de España y Francia financiarán al 50 por ciento el
resto de esta subvención que el ministro español justificó en la necesidad de
garantizar su "viabilidad" y el "principio de equilibrio
económico-financiero" que debe regir todo contrato concesional. Las
constructoras negocian actualmente la obtención de un crédito sindicado para
financiar el resto del proyecto, que comenzarán a acometer en los próximos días
con los recursos propios de 102 millones aportados.
El grupo TP Ferro constituido por ACS y Eiffage para acometer el proyecto
confía en que la concesión aporte beneficios a los cuatro o cinco años de su
puesta en servicio, gracias al esperado aumento del tráfico. TP Ferro ha fijado
un peaje medio de 1.350 euros para cada tren de viajeros que a partir de 2009
quieran sortear los Pirineos por la nueva línea Ave, y 550 euros para cada
convoy de mercancías.
Como contraprestación, los trenes de viajeros que opten por esta conexión
ahorrarán una media de dos horas en su tiempo de viaje, que alcanzará las 10
horas en el caso de tráfico de mercancías. Además, TP Ferro asegura contar con
el compromiso del Gobierno francés de integrar Perpinyà en el resto de la red
Ave francesa en 2010. En este sentido, De Robien aseguró que el Ejecutivo ha
emprendido ya los trabajos previos a la obras de "adaptación a Alta
Velocidad" de la conexión Perpinyà-Montpellier, que prevé que comiencen en
2006.
Tras la firma, Álvarez-Cascos agradeció la colaboración de su homólogo francés
para lograr la adjudicación y puesta en marcha de las obras del AVE nueve años
después de que en 1995 los gobiernos de España y Francia pactaran su
construcción. El ministro considera que este AVE supondrá "un eslabón más
en la construcción del mercado interior europeo" y la eliminación de la
barrera histórica que suponía el distinto ancho de vía ferroviaria entre España
y Francia.
El AVE Figueres-Perpinyà, por el que también competían el grupo Ferrovial-Vinci
y el consorcio FCC-Acciona, está incluido en la nueva lista de proyectos
prioritarios de las redes traseuropeas de la UE. Se trata de 44,4 kilómetros de
línea férrea (24,6 kilómetros en territorio francés y 19,8 kilómetros en
español) con capacidad para que trenes de viajeros y mercancías circulen a una
velocidad máxima de 300 kilómetros por hora.
El proyecto incluye la construcción del túnel de "Le Perthus" para
franquear la barrera pirenaica. Su longitud será de unos 8,3 kilómetros
(aproximadamente 7,3 en Francia y uno en España) y deberá acometerse con dos
tuneladoras de doble escudo desde el lado español.
La
Vanguardia, 17 de febrero de 2004