El Senado de EE.UU. aprueba un proyecto de ley contra el correo basura

AGENCIAS

La denominada «Can Spam Act» impone multas de hasta un millón y medio de dólares y sentencias de cárcel de hasta cinco años a los emisores de correo basura

SAN FRANCISCO. Librarse de los molestos correos electrónicos basura que inundan la Red parece estar hoy más cerca en EE.UU. con la aprobación de una ley que pronto permitirá a los usuarios inscribirse en una lista para no recibirlos. La primera ley contra el dichoso «spam», apoyada por el gobierno de Bush, pone los cimientos para la creación de un registro en el que podrán inscribirse los usuarios que deseen librarse de esta plaga.

Este registro sería similar al que acaba de crearse para la publicidad telefónica (al que ya se han apuntado cincuenta millones de estadounidenses), que obliga a las compañías que realizan las fastidiosas llamadas a cualquier hora del día, incluso los fines de semana, a excluir los números que se han apuntado en la lista. La FTC, que tendrá que encargarse de la creación de este registro en un plazo de seis meses, habrá de encontrar una fórmula ingeniosa ya que, a diferencia de la lista de teléfonos, la de direcciones de correo electrónico no se les facilitará a los «spammers», que podrían aprovecharla para acribillar a sus víctimas.

La ley denominada «Can Spam Act», aprobada en el Senado estadounidense por 97 votos a favor y ninguno en contra, se dirige contra el «spam» más insolente: los pornográficos, los que ofertan todo tipo de remedios para mejorar la imagen física y, en tercer lugar, para hacerse millonario de golpe.

La medida, que ahora pasa al Congreso de EEUU, prohíbe a los «spammers» o propagadores de «spam» (correo basura) esconderse detrás de identidades falsas o encabezamientos engañosos, so pena de multas de hasta un millón y medio de dólares y sentencias de cárcel de hasta cinco años.

Los mensajes, establece la ley, deberán proceder de direcciones legítimas y que indiquen su contenido con abreviaturas como «adv» (para publicidad) para que se puedan filtrar con facilidad.

Timothy Muris, el presidente de la Comisión Federal de Comercio (FTC), sin ir más lejos, anticipó que este registro no funcionará debido a las dificultades para obligar a los «spammers», muchos de los cuales viven fuera de Estados Unidos, a respetar estas restricciones. Para otros críticos, se trata de una legislación llena de agujeros por donde muchos «spammers» podrán colarse y continuar con su bombardeo inclemente.

La ley prohíbe, además, que los individuos emprendan acciones legales contra los «spammers». Este privilegio queda reservado a los proveedores de correo, como America Online, Microsoft o Yahoo.

Por último, la ley prevalece sobre la legislación particular de los Estados, a pesar de que en algunos casos, como el de California, es más estricta que la federal. Actualmente, más de la mitad de los Estados norteamericanos han aprobado leyes propias contra el «spam».

Acciones de los proveedores

Los proveedores de acceso a Internet y de correo electrónico también comenzaron a tomar medidas para resolver el problema. Yahoo, por ejemplo, acaba de lanzar nuevas herramientas para combatir una plaga que, según dijeron sus portavoces, se ha incrementado en un 40 por ciento entre sus usuarios. Otras estimaciones señalan que el correo basura ahora supone ya el 60 por ciento de todo el tráfico por la Red y está costando a las empresas unos 10.000 millones de dólares al año.

También Microsoft se ha puesto las pilas para frenar una avalancha que, como ha dicho su presidente, Bill Gates, «se ha convertido en la maldición del correo electrónico».


ABC – 29 de octubre de 2003

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