El gigante del cable
Comcast lanza una OPA sobre Disney por 54.000 millones de dólares
Accionistas de la
firma de ocio aprovechan la pugna para intentar relevar a Michael Eisner
Comcast,
interesada sólo en los contenidos, podría desprenderse de la productora de
animación y de los parques temáticos
Comcast, el primer operador de cable de EE.UU., lanzó ayer una OPA sobre
Disney para crear un gigante que integre una red de 20 millones de clientes con
un grupo de contenidos. La OPA de Comcast llega justo cuando un grupo de
accionistas liderados por Roy Disney trata de forzar el relevo del presidente
de la firma, Michael Eisner.
ANDY
ROBINSON - 12/02/2004
Corresponsal
ORLANDO. – Es como “Buscando a Nemo” rehecho para Wall Street. Disney –ahora
sangrando por sus heridas internas– acaba de ser atacada por un tiburón llamado
Comcast. La pujante empresa de cable Comcast ha lanzado una oferta pública de
adquisición de acciones (OPA) hostil contra Disney que valora al gigante de
ocio y fantasía en 54.000 millones de dólares (más de 42.000 millones de
euros), una cifra que es sólo 3.000 millones inferior a la capitalización
bursátil del propio Comcast.
Si la OPA prospera, la identidad de Disney –íntimamente vinculada con la
iconología más nostálgica de Estados Unidos– sufriría cambios radicales. “Lo
que interesa a Comcast es el contenido de televisión de Disney... Creo que
venderían los parques temáticos”, dijo Todd Mitchell, analista del broker
Blaylock & Partners en Wall Street. Los accionistas de Disney mantendrían
sólo un 42% de la nueva empresa. Merrill Lynch calificó el emparejamiento como
“perfecto y brillante”.
La fusión de la red de cable de Comcast –la más grande de EE.UU. y los
contenidos de Disney permitiría “una unión extraordinaria de activos”, dijo
Brian Roberts, consejero delegado de Comcast, en una carta remitida al
presidente de Disney. Comcast responde con esta operación a otra que integra
verticalmente contenidos y red de distribución en el sector de
medios-entretenimiento, concretamente a la adquisición de la empresa de
satélite DirecTV por el magnate australiano Rupert Murdoch, propietario de Fox
que tiene televisión y cine.
Comcast golpea en el momento oportuno. Cientos de analistas de Wall Street
llegaban a los parques de Orlando ayer convocados por el presidente de Disney,
Michael Eisner, que se defiende contra la rebelión accionarial liderada por Roy
Disney –sobrino de Walt–. Todo indicaba el lunes en Orlando que el polémico
presidente aguantaría y sería reelegido en la junta de accionistas del mes próximo.
Pero ahora la vulnerabilidad de Eisner va en alza.
Si los dientes de Roy Disney y Stanley Gold, otro de los cabecillas de la
rebelión, pertenecían a los “101 dálmatas”, los de Comcast son de “Tiburón”.
Dos años después de comprar el negocio de cable de AT & T, Comcast es líder
de un negocio altamente rentable con mas de 20 millones de suscriptores y una
capitalización de mercado de 70.000 millones de dólares.
Roberts metió el dedo en la llaga que quita el sueño a muchos integrantes de la
familia Disney en los últimos meses. Ante preguntas de si Comcast respetaría
los negocios tradicionales de Disney, Roberts dijo en una entrevista televisada
que “tanto los parques como la animación de Disney han perdido dinamismo en los
últimos años”.
La ruptura el mes pasado de las negociaciones con la empresa de animación Pixel
–clave del éxito de películas como la oscarizada “Buscando a Nemo”– llamó la
atención sobre la mediocre calidad de las películas animadas hechas por Disney
en exclusiva. Por su parte, aunque hay indicios de recuperación en los últimos
meses, tanto Disneyland en California como Disneyworld en Orlando han sufrido
fuertes descensos desde antes del 11-S. En otro guiño a Disney, Roberts destacó
que el número dos de Comcast, Steve Burke, estuvo 12 años en el consejo de
Disney, ya que “hay sinergias entre canales de televisión de Disney como ESPN y
la red de Comcast”.
La Vanguardia 12 de febrero de 2004