El ordenador de sobremesa extraplano
Apple lanza un iMac que comprime todos los
componentes de la máquina en un monitor de 5 cm de
grosor
El iMac G5 confirma la apuesta de Apple
por el diseño y ofrece una memoria de hasta 250 megas
ÀLEX
BARNET - 05/09/2004
Barcelona
Apple ha sometido su iMac,
que en 1998 sacudió los esquemas de la industria del ordenador, a una cura de actualización
y adelgazamiento. El resultado es el ordenador de sobremesa extraplano. Todos
los componentes del equipo –disco duro, procesador, memoria, módem, etcétera–
están comprimidos en un monitor de pantalla plana cuyo grosor total no
sobrepasa los 5 centímetros.
El nuevo ordenador es el sucesor del iMac G4, un
curioso modelo lanzado en el 2002, en el que la pantalla plana se articulaba
sobre una semiesfera que reposaba sobre la mesa y que contenía el ordenador en
sí. El nuevo modelo se sostiene sobre la mesa gracias sólo a un ligero pie de
aluminio.
El iMac G5 confirma la apuesta por el diseño de Apple, que en los últimos años se ha relanzado como empresa
en buena medida gracias al éxito de productos que alternan una buena
funcionalidad con una estética elaborada y futurista. Es el caso del iMac original, que fue el primer ordenador en utilizar
materiales traslúcidos y colores diferentes al beige tradicional de la
informática. O del reciente iPod, que se ha
convertido en el referente mundial dentro del campo de los reproductores de
música en el formato MP3.
El nuevo ordenador de la compañía, que empezará a comercializarse dentro de
unos días a un precio de 1.369 euros para los modelos más sencillos, está
dirigido a empresas y particulares y, pese a su reducido tamaño, dispone de
todos los elementos propios de un ordenador avanzado. Tiene módem, tarjeta de
vídeo y un procesador que funciona a una velocidad de 1,8 gigahercios.
El lector de CD/DVD está situado en una ranura lateral y dispone de cinco puertos
USB y dos Fire Wire para
conectar todo tipo de periféricos y aparatos como cámaras digitales de
fotografía e impresoras.
La pantalla plana LCD está disponible en dos tamaños –17 y 20 pulgadas– y los
usuarios pueden escoger diferentes prestaciones respecto a la capacidad del
disco duro, la memoria, la posibilidad de conexión inalámbrica Bluetooth con otros aparatos. Por ejemplo, el disco duro
del iMac G5 puede llegar a tener una memoria de hasta
250 megas de capacidad. Eso sí, la elección de una u otra opción incidirán en
el precio final.
La fabricación de un ordenador de estas características implica la resolución
de notables problemas técnicos. Uno de los principales para la compañía ha sido
disipar el calor producido por el propio funcionamiento del equipo. Este
modelo, a diferencia de algún equipo de gama alta de Apple,
no emplea refrigeración por líquido y utiliza dos trucos para solventar el
problema. Uno, es una toma de aire especial situada junto a uno de los
altavoces. El otro, son tres ventiladores que actúan, respectivamente, sobre el
disco duro, la toma de corriente y el procesador. Pese a este despliegue de
ventiladores, la compañía Apple insiste en que se
trata de un modelo muy silencioso.
La página web de Apple
destaca su producto como “divertido y práctico”. Y en la presentación mundial
del modelo iMac G5, realizada en París, uno de los
vicepresidentes de la compañía norteamericana, Phil
Schiller, mezcló marketing y lírica: “Todo el mundo se preguntará dónde está el
ordenador. Ahora, la máquina flota en al aire”.
La Vanguardia, 5 de Septiembre de 2004
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