El proteccionismo no es una buena receta
DECLARACIONES DEL PRIMER
MINISTRO PORTUGUÉS, JOSÉ MANUEL DURAO BARROSO
El AVE
entre Madrid y Lisboa es un proyecto de máxima prioridad que va a cambiar
nuestras relaciones”
LA
VANGUARDIA - 15/02/2004
El primer ministro de Portugal, José Manuel Durao Barroso, aprovechó su
reciente visita a España para intervenir en el Foro de la Nueva Economía que
patrocina “The Wall Street Journal”, y lanzar un claro mensaje a los
empresarios españoles. “Es necesario superar los complejos de inferioridad y
superioridad. En psicología, los complejos son una reacción de miedo que es
necesario superar para aprovechar las oportunidades de futuro.” Fue menos
beligerante de lo que fue hace unos meses el presidente Jorge Sampaio, quien
protestó en Madrid porque ninguna empresa portuguesa lograba contratos en
España mientras que las españolas no tenían trabas en Portugal.
Durao Barroso no quiso asumir las tesis del nacionalismo portugués. A preguntas
de “La Vanguardia”, afirma que el manifiesto suscrito por los 40 principales
empresarios alertando de la estrategia española de “ocupar” Portugal, “expresa
una preocupación legítima, pero propone una solución errónea, ya que trasluce
una idea de defensa y una reacción que no es la correcta. La protección no es
un buen camino para Portugal. No hay que evitar la competitividad, sino
prepararnos para afrontarla. Dicho esto, insisto en que la preocupación es
legítima, ya que las relaciones comerciales entre España y Portugal tienen que
ser equilibradas. Por eso, es necesario afrontar la apertura y gestionar los conflictos
que se puedan producir de forma inteligente”.
En cuanto a la necesidad de que los gobiernos de ambos países impulsen una
mayor cooperación empresarial, Durao Barroso argumenta que el acuerdo entre
Telefónica Móviles y Portugal Telecom se ha convertido en un punto de
referencia. “A veces la gente no conoce algunos datos que son muy ilustrativos.
Por ejemplo, las ventas realizadas por España a Portugal se han elevado a cerca
de 13.000 millones de euros, que es el doble de lo que España vende a Latinoamérica.
De hecho, España es nuestro principal socio comercial, y se ha convertido no
sólo en nuestro único vecino, sino en nuestro principal socio. El año pasado,
200 empresas portuguesas invirtieron en España 3.000 millones de euros, y
nuestras ventas a España se incrementaron un 13%. Esto pone en evidencia que
las empresas portuguesas están pensando en el mercado español. Por tanto, la
integración económica no sólo es inevitable, sino deseable y buena desde el
punto de vista de la eficacia”.
En cuanto al reforzamiento de la interconexión, Durao Barroso argumenta que la
construcción de un tren de alta velocidad entre Madrid y Lisboa es una
prioridad. “Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de estudio y muy
pronto se iniciarán las negociaciones para su financiación. Este proyecto va a
cambiar muchísimo nuestras relaciones. Cuando yo era joven, era muy complicado
atravesar la frontera y el control era tremendo. Ahora los jóvenes españoles o
portugueses van a España sin la sensación de haber atravesado una frontera. El
reforzamiento de la interconexión y la creación de infraestructuras conjuntas
va a ser fundamental.”
Sobre la posibilidad de que la eléctrica pública portuguesa EDP lidere el
mercado energético ibérico, argumenta que “vamos a cumplir todo lo acordado
para la creación del mercado ibérico. Tenemos que dejar al mercado que funcione
y será la empresa más competitiva la que lidere el mercado”.
La Vanguardia – Dinero – 15 de febrero de 2004