Eurotunnel entra en una
vía muerta
La compañía franco-británica
podría suspender pagos en el 2007 por la deuda acumulada
Desde que en 1994 se inauguró el Eurotunnel, que une Francia y Gran Bretaña,
casi todo ha salido mal. A la desviación del presupuesto y la falta de
pasajeros se une ahora un gravísimo problema financiero en la sociedad gestora
Eurotunnel, que Merrill Lynch califica de insostenible
Standard &
Poor's y Moody's han rebajado esta semana la calificación de la deuda de la
compañía
Eduardo
Magallón - 15/02/2004
Si no se hace nada, la suspensión de pagos de Eurotunnel puede estar a la
vuelta de la esquina. Así lo afirma el ex presidente de Nouvelles Frontières,
Jacques Maillot. Y lo hace desde la posición de candidato a dirigir la
compañía. Los actuales directivos, con Richard Shirrefs a la cabeza, están en
la picota desde que en diciembre pasado los accionistas obtuvieron una orden
judicial para convocar una votación en la que se definirá su permanencia en el
cargo. La decisión final se tomará en la junta de accionistas extraordinaria
del 7 de abril.
Pero hay más. Merrill Lynch dijo esta semana que “la estructura de capital de
Eurotunnel es insostenible y la sociedad va a suspender pagos de sus
compromisos de deuda en el 2007, a menos que consiga 56 millones de libras
esterlinas (82 millones de euros) anuales de tesorería”. Eurotunnel perdió
1.889 millones de euros el año pasado frente a los beneficios de 508 millones
registrados en el 2002. La pérdida se debe a una depreciación extraordinaria y
obligatoria de 1.845 millones por una norma contable. Esta regla obliga a
contabilizar el valor de los activos sobre la base de los flujos de explotación
esperados, que son inferiores a los previstos en un inicio. Desde un comienzo,
Eurotunnel ha adolecido de males que afectan gravemente a sus resultados. Entre
ellos, el bajo número de pasajeros se debe –entre otras razones– al mal estado
de algunas infraestructuras ferroviarias británicas que obliga a ralentizar al
tren que cruza el Eurotunnel.
El profesor del departamento de control y dirección financiero de Esade Jordi
Fabregat señala que una vez analizadas las cuentas de la compañía se aprecia
que “los gastos financieros se comen todos los resultados y que cada vez
acumula más deuda”. El endeudamiento supera ya los 9.000 millones de euros.
Para Fabregat, si no mejora la situación, la firma podría acabar en suspensión
de pagos o un proceso de capitalización de deuda, con lo que los acreedores (en
su mayoría bancos) se convertirían en accionistas. Actualmente, un 6% de los accionistas
son bancos, un 43% minoritarios y el 51% restante institucionales.
Con el objetivo de frenar un percance, Eurotunnel ha solicitado ayuda a los
gobiernos francés y británico, y también a las compañías del sector
ferroviario, para reducir las tarifas del peaje del túnel de la Mancha a partir
del año próximo. De esta manera se estimularía el tráfico ferroviario de
pasajeros y mercancías y, por extensión, la rentabilidad. Desde París, Karl
Nietvelt, analista de Standard & Poor's, advierte que aunque haya esa
rebaja se prevé que siga habiendo presión a la baja en los precios de
transporte en el 2004 y el 2005. De hecho, actualmente el transporte de
mercancías por barco es todavía más económico en algunos casos. Otra de las
opciones pasa por aprovechar la licencia de transporte de mercancías que el
Gobierno francés concedió el viernes a Eurotunnel. Con ello, la compañía
franco-británica que explota el túnel competirá con la sociedad pública gala
SNCF.
Standard&Poor's puso el martes en vigilancia con perspectiva negativa la
deuda preferente de la compañía. Un día más tarde Moody's hizo lo mismo. Estos
movimientos hicieron retroceder las acciones en bolsa un 7,27% esta semana.
Desde que Margaret Thatcher y François Mitterrand ratificaron en 1986 el tratado
de Canterbury la construcción de la macroobra europea de ingeniería ha
provocado un sinfín de dolores de cabeza. Primero, el coste de la obra, ya que
los 7.000 millones de euros presupuestados se convirtieron en 16.000 millones.
En 1996 se cerró el túnel al tráfico de mercancías seis meses después de un
incendio. Además, la compañía realizó cuantiosas inversiones no previstas
inicialmente para evitar la entrada de inmigrantes ilegales. Y ahora, los
problemas de capital llaman a la puerta.
La Vanguardia – Dinero – 15 de febrero de 2004