Iberia y British Airways deciden repartirse los mercados como paso previo a su fusión
La operación contempla cuentas de resultados comunes en
algunas zonas y la integración de sus fuerzas comerciales en Europa.
EUROPA
PRESS.
Madrid | Iberia y British Airways han decidido llevar
a cabo una distribución de mercados y una integración de sus fuerzas
comerciales como paso previo a una verdadera fusión societaria, aunque, por el
momento, las dos aerolíneas mantendrán sus respectivas identidades, a la espera
de la firma del acuerdo de cielos abiertos entre la Unión Europea y Estados
Unidos, informaron fuentes del sector.
Esta operación, que contempla la unificación de sus
respectivas cuentas de resultados en algunas zonas, está condicionada a la
aprobación por parte de la Comisión Europea a la alianza comercial firmada en
julio de 2002 entre ambas aerolíneas. Iberia y British Airways dan por
descontado el visto bueno de Bruselas, que tendrá lugar a principios del mes de
diciembre.
A partir del momento en que la Comisión Europea conceda la
exención antimonopolio a la alianza, ambas aerolíneas abrirán un proceso de
reparto de zonas en función de su cuota de mercado en cada una de ellas. De
este modo, mientras que las conexiones entre Europa y America Latina, en las
que Iberia mantiene una posición de liderazgo mundial, quedarán bajo
competencia de la aerolínea española, las rutas entre Asia y Europa serán
operadas por la compañía aérea británica.
El mercado del Atlántico Norte quedará bajo la influencia de
British Airways, aunque las rutas entre el sur de Europa y Estados Unidos
seguirán siendo operadas por Iberia. En Europa, las compañías llevarán a cabo
una integración de sus fuerzas comerciales, especialmente entre el Reino Unido
y España, mientras que las respectivas rutas entre Africa y Europa seguirán
siendo operadas por las dos aerolíneas.
Operación inversa
El acuerdo, que en principio tendrá una vigencia de seis años, diseña
una alianza a la inversa de la fusión entre KLM y Air France: primero, se
dotará de contenido al acuerdo; posteriormente, tendrá lugar la fusión
societaria de ambas compañías.
De este modo, Iberia y British Airways pretenden
"obtener beneficios similares a los asociados a una fusión", a la
espera de la firma del acuerdo de cielos abiertos entre Estados Unidos y la
Unión Europea, que supondrá el pistoletazo de salida al proceso de
concentración de la industria aérea europea.
El acercamiento de ambas compañías no contempla, de momento,
un aumento de la participación de British Airways en el accionariado de Iberia
-actualmente del 9 por ciento- ni la entrada de la aerolínea española en el
capital de la compañía aérea británica, ya que se considera que esto no
aportaría ningún valor añadido.
Sin embargo, la elevada liquidez de la aerolínea española,
que se elevaba a 1.170 millones de euros a finales de septiembre, le está
permitiendo "acercarse a los procesos de venta de compañías aéreas",
aunque por el momento no hay nada decidido al respecto.
Aún así, existe una operación que Iberia estudiaría
detenidamente: la compra de Spanair al grupo Scandinavian Airlines System (SAS)
en el caso de que la compañía escandinava decidiera desprenderse de la
aerolínea presidida por Gonzalo Pascual, según indicaron estas mismas fuentes.
No obstante, y a pesar de que SAS admitió recientemente
"no ser el propietario natural a largo plazo de Spanair", se
desconoce si la operación anunciada el pasado sábado (por la cual el grupo
escandinavo adquirió un 21 por ciento de Spanair por 73,5 millones de euros,
aumentando su participación del 74 al 95 por ciento), desembocará en una futura
venta o en la permanencia de la aerolínea española en el grupo presidido por
Joergen Lindegaard.
Heraldo de Aragón 23 de noviembre de 2003
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