Kodak destruye 15.000 empleos en su proceso de digitalización

El recorte del 20% de la plantilla dispara la acción y sube un 10%

INTERNACIONAL. La estrategia de las grandes corporaciones

Kodak reducirá en los tres próximos años el 20% de su plantilla, esto es, 15.000 empleos. El causante directo es el proceso de digitalización que vive la compañía. En el trasfondo, la pérdida de empleo de la manufactura en EE.UU.

Desde 1998, EE.UU. ha perdido tres millones de empleos de sueldo alto en la industria, sustituidos por bajos salarios en servicios

ANDY ROBINSON - 23/01/2004
Nueva York. Corresponsal.

La multinacional de fotografía Kodak anunció ayer un draconiano ajuste de su plantilla mundial en los tres próximos años que incluye la destrucción de 15.000 puestos de trabajo. Es otro ejemplo del extraño y cada vez más preocupante fenómeno en EE. UU. de la destrucción de empleo manufacturero en una economía al parecer boyante.

Kodak cuenta con unos 64.000 trabajadores en sus operaciones mundiales, más de la mitad en EE. UU., principalmente en la ciudad de Rochester, en el estado de Nueva York. Los ejecutivos que anunciaron que el ajuste será repartido entre EE.UU. y en sus plantas en el extranjero. Más que un resultado directo de la tecnología, esta fase de la reestructuración de empleo en Kodak es el resultado del auge prodigioso de la fotografía digital que ha condenado a la redundancia el dominio de Kodak en la industria tradicional de material fotográfico predigital. Kodak ha focalizado su inversión hacia mercados digitales como la impresión digital e imágenes para sistemas sanitarios, así como cámaras digitales.

Kodak pretende ahorrarse con este sistema una cifra cercana a los 1.000 millones de dólares. La acción de Kodak se disparó en los mercados financieros un 10% al anunciarse la noticia, lo que recordó la experiencia de primeros de los noventa, cuando se comentaba con humor negro en Wall Street que los despidos siempre cotizaban al alza.

Pero la tendencia del empleo manufacturero en EE.UU. en esta supuesta coyuntura de recuperación es mucho peor que hace diez años y es consecuencia del doble impacto de la sobrevaloración del dólar y de las innovaciones tecnológicas en las industrias más avanzadas. Hay enorme preocupación también por la exportación de empleo a países de bajos sueldos. Tres millones de puestos de trabajo manufactureros se han destruido en EE UU desde 1998 arrastrando el empleo por debajo de 16 millones (ya se sitúa en 14,6 millones, un 13,4% del empleo total) por primera vez desde los años cincuenta.

“Ya no me llama la atención una noticia como Kodak porque pasa todos los días”, dice Josh Bivens, un economista del Instituto de Política Económicas (www.epi.org). y –según uno de sus estudios– hay un acelerado proceso de sustitución de empleo manufacturero de elevados salarios por empleo en sanidad, hostelería y ocio, todos de bajos sueldos. En áreas como Nueva York y Nueva Hampshire –estado de las actuales primarias demócratas– la destrucción de empleo industrial llega al 10%. “Hay tendencias estructurales a favor de los servicios pero aquí el dólar fuerte ha resultado mortal y sigue sobrevalorado” dice Bivens.

Muchos economistas creen que países como España se han blindado falsamente en los últimos años de la crisis manufacturera por la falsa competitividad de la divisa y, en el caso español, por la paridad elegida al entrar la peseta en el euro.

La Vanguardia 23 de enero de 2004

 

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