La
primera conexión por AVE entre España y Francia no estará lista hasta 2009
El
paso por los Pirineos centrales, entre Zaragoza y Pau, no podrá materializarse
antes de 2025, después de que Francia haya situado el proyecto en un segundo
plano.
La llegada del
AVE a Zaragoza ha sido uno de los acontecimientos del año
COLPISA.
Madrid | La primera conexión por AVE entre España y Francia no estará lista
hasta los primeros meses de 2009, salvo retrasos imprevistos que alarguen ese
plazo. Así figura en el acuerdo de adjudicación de las obras del tramo final de
la línea ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Barcelona y la frontera
francesa, que tendrán un coste superior a los 1.000 millones de euros. El
Gobierno ha otorgado el contrato de las obras al grupo TP Ferro, integrado por
las empresas ACS y Dragados -ahora fusionadas en una sola-, junto a la francesa
Eiffage, cuya oferta ha sido valorada por las autoridades competentes como la
"más sensible" a las peticiones hechas por los dos Ejecutivos
implicados en su construcción, que incluyen penalizaciones por demoras en los
trabajos.
Esta infraestructura forma parte de la última lista de
proyectos prioritarios de las redes transeuropeas de transporte, en concreto
del eje ferroviario de alta velocidad del sudoeste de la UE, uno de los que se
considera "clave" para la vertebración del continente. No obstante,
las obras ya estaban previstas desde octubre de 1995, cuando las
Administraciones española y francesa alcanzaron un primer compromiso para la
construcción del tramo de AVE Figueres-Perpiñán. La importancia del proyecto
también reside en el carácter "histórico" que supone la unión del
ancho convencional de vía que se usa en España con el modelo europeo.
Sin embargo, para lograr la unión efectiva por AVE entre la
capital de España o la Ciudad Condal con París habrá que esperar, al menos, hasta
2011, aunque lo cierto es que el Gobierno francés aún no ha fijado un
calendario para ese tipo de enlace ferroviario entre Perpiñán y otras ciudades
europeas. Peor es la situación de las otras dos posibles conexiones por alta
velocidad entre ambos países, pues las obras del tramo entre Burdeos e Irún,
que a su vez enlazaría con la llamada "Y vasca", no comenzarán antes
de 2012. A su vez, el proyecto de paso por los Pirineos centrales, entre
Zaragoza y Pau, no podrá materializarse antes de 2025, como pronto, pues desde
la república vecina se le ha situado en un segundo plano.
Cuatro ofertas
Respecto
al enlace sur entre los dos países vecinos, la "renovada" ACS
presidida por Florentino Pérez ha logrado adjudicarse un proyecto importante
por el que pujaban otros tres consorcios de empresas. Todos se habían
presentado a este segundo concurso después de que abril pasado el Gobierno
tuviera que declarar desierto el primero, debido las últimas exigencia del
licitador seleccionado entonces para negociar: el grupo francés Bouygues y sus
socios españoles, Acciona y FCC. Su descarte, que parecía "cantado"
teniendo en cuenta los antecedentes, se unió al de la pareja Ferrovial-Vinci.
Al final sólo quedaron en la disputa la unión TP-Ferro (ACS) y la agrupación
Ferromed, integrada por las dos empresas públicas de ambos países: el Gestor de
Infraestructuras Ferroviarias (GIF) español y la Red de Ferrocarriles de
Francia (RFF).
Según la información facilitada desde el Gobierno, la
comisión intergubernamental hispano-francesa -en la que participaron siete
Ministerios- valoró de forma especial para resolver el concurso tres aspectos:
el importe de la subvención publica -al final, serán 540 millones de euros que
se abonarán repartidos por semestres, lo que supone el 56,7% de la
construcción-, la política tarifaria de explotación de la infraestructura -la
duración de la concesión es de 50 años- y el cierre de la financiación del
proyecto -para el cual los adjudicatarios cuentan con unos recursos propios de
103 millones de euros y una financiación bancaria durante 13 años-.
La nueva línea de alta velocidad, apta para la circulación
de tráfico mixto de viajeros y mercancías, tendrá una longitud de unos 45
kilómetros, 25 en Francia y 20 en España. La obra más destacada de esta infraestructura
será el túnel de Le Perthus, que permitirá franquear la barrera pirenaica
gracias a sus algo más de ocho kilómetros de longitud. El coste de construcción
previsto en la oferta para el proyecto asciende a 952 millones de euros, suma a
la que habrá de añadir los impuestos correspondientes, por lo que al final se
superarán los 1.000 millones de coste. El plazo previsto para la puesta en
servicio del tramo de AVE entre Figueres y Perpiñán es de 60 meses a partir de
la firma de contrato, que si no se presentan recursos por parte del resto de
competidores que perdieron el concurso se materializará a finales de enero.
Heraldo de Aragón 27 de diciembre de 2003