Nokia cierra su centro
de I+D en El Prat y deja de investigar en España
POLÍTICA INDUSTRIAL.
Alternativas fallidas
El grupo concentra en
Finlandia el desarrollo que realizaba en 14 países
La deslocalización no afecta sólo a empresas industriales.
Nokia, obligada por la crisis a reducir su gasto en I+D, ha optado por
concentrar su investigación en Finlandia por su efecto multiplicador sobre la
economía del país y ha cerrado el centro de I+D de Barcelona.
ROSA
SALVADOR - 21/01/2004
Barcelona
El grupo finlandés de telefonía móvil Nokia ha cerrado su centro de
investigación y desarrollo de El Prat de Llobregat, donde empleaba a 30
trabajadores, con lo que abandona la actividad de investigación en España.
Nokia había cerrado su centro de Málaga y había reducido a un tercio la
actividad de su centro barcelonés a principios del 2003. Finalmente, sin
embargo, a finales del año pasado decidió abandonar completamente la actividad
en Barcelona y concentrar todo su equipo de investigación en Finlandia.
Nokia ha ofrecido a sus investigadores barceloneses continuar su trabajo en
Finlandia, una opción que no ha hallado buena acogida entre los profesionales
barceloneses. El grupo, por su parte, hizo inviable la externalización del
centro de I+D o su venta a los propios trabajadores en una operación de
“management buy out” al rechazar firmar contratos de investigación que
asegurasen la continuidad del centro como proveedor de Nokia. Finalmente ocho
de los ex investigadores del centro han adquirido los equipos de Nokia y han
constituido una nueva empresa, con la marca Genaker, que, según su director
general, Miquel Teixidor, pretende continuar los proyectos que se realizaban
para Nokia.
El grupo finlandés llegó a invertir 3.000 millones de euros el 2001 en I+D,
equivalente al 10% de su facturación. El grupo había desarrollado una red de 45
centros de investigación, repartidos en 14 países y que empleaban a unas 1.200
personas, coordinados desde su sede central en Finlandia.
Ante la crisis de las telecomunicaciones, Nokia se ha visto obligada a reducir
su plantilla en todo el mundo y también en Finlandia, donde ha externalizado o
suprimido miles de empleos, especialmente los de menor valor añadido (el grupo
ya sólo fabrica en ese país prototipos de sus teléfonos móviles), pero ha
intentado conservar al máximo su actividad investigadora por su efecto
multiplicador en la economía finlandesa. En España, Nokia llegó a contar con 60
personas en su centro de I+D barcelonés de El Prat de Llobregat y con otras 50
en Málaga, en un centro ubicado en el parque tecnológico de Andalucía en el que
participaba también la universidad. El centro barcelonés tenía previsto además
ampliarse para colaborar con Amena en el desarrollo del UMTS.
El centro de El Prat fue inaugurado por el anterior presidente de la
Generalitat, Jordi Pujol, y fue puesto como ejemplo del atractivo de Catalunya
para las empresas de la nueva economía (Internet, telecomunicaciones e
informática). Las agencias de promoción económica de la Generalitat y del
Ayuntamiento de Barcelona concentraron su esfuerzo en captar la instalación de
centros de investigación de este tipo de compañías, que teóricamente habían de
tomar el relevo a las empresas industriales en las que se ha basado hasta ahora
la economía catalana. Barcelona captó también el centro de I+D de Nortel
Networks (que este grupo traspasó el año pasado a Accenture), así como la sede
de Terra Lycos, que preveía abrir un centro de I+D en Sant Cugat, que
finalmente ha abandonado.
La Vanguardia, 21 de enero de 2004