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Clesa, filial española de Parmalat, sufre nerviosismo
acreedores
MADRID (Reuters) - Clesa, la subsidiaria española del grupo
italiano Parmalat, dijo el miércoles que sus acreedores
están nerviosos por la crisis de su sociedad controlante,
pero remarcó que es una unidad independiente y rentable.
Parmalat se vio el miércoles obligada a declararse en quiebra tras
informar de un agujero de 7.000 millones de
euros en sus cuentas.
Clesa, con base en Madrid y controlada al 100 por ciento por Parmalat,
ha estado en contacto con sus acreedores,
dijo a Reuters su director general, Celestino García Benito.
"Nuestros acreedores se han preocupado, pero mantienen la
confianza en Clesa," explicó el ejecutivo en una
entrevista telefónica.
Clesa espera finalizar este año con ventas por unos 242 millones de
euros y un beneficio neto cercano a los cinco
millones, el doble que el de 2002, resaltó García Benito.
"Siempre hemos sido independientes. La dirección no ha cambiado y
nuestros criterios de gestión no han variado"
con la toma de control de Parmalat, añadió.
El grupo alimenticio más grande de Italia compró una participación
inicial en Clesa durante 1998 y el resto en 2000.
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