Dimite uno de los tres
consejeros italianos del grupo Clesa
A. POLO
MADRID.
El escándalo financiero destapado en Parmalat por el Bank of America se ha
cobrado su primera víctima en el grupo Clesa, filial de la multinacional italiana
declarada en suspensión de pagos por el Tribunal de Quiebras de Parma (norte de
Italia) el pasado día 27. Fausto Tonna, ex director financiero del grupo y uno
de los tres consejeros que formaban parte del máximo órgano ejecutivo, ha
remitido una carta al presidente de Clesa, Arturo Gil Pérez-Andujar, en la que
le comunica su dimisión.
Stefano
Tanzi, hijo del fundador del imperio caído, y Luciano del Soldato, los dos
vocales restantes, siguen por el momento integrando el reducido consejo de
administración que preside Arturo Gil y en el también figura Celestino García
Benito, director general del grupo Clesa.
La
decisión adoptada por Fausto Tonna no tendrá ninguna consecuencia en la gestión
del grupo alimentario español, que desde su adquisición en 1998 por el grupo trasalpino
ha gozado de plena confianza y autonomía. Tanta, que sus directivos se
enteraron por los medios de comunicación de la grave crisis descubierta en
Parmalat.
Según
reconocen fuentes de la sociedad, las relaciones con la matriz italiana se han
ceñido a la celebración de un consejo de administración de periodicidad
trimestral, en el que se analizaba el balance contable, y al envío mensual de
la cuenta de explotación.
Asumida
la grave situación de Parmalat, los directivos de Clesa se esfuerzan por
trasladar a entidades financieras, proveedores, clientes y opinión pública en
general que la normalidad impera dentro del grupo. Según Celestino García, a
pesar de que Parmalat controla el 100% del capital de Clesa, la sociedad no se
encuentra intervenida judicialmente, ya que disfruta de una personalidad
jurídica independiente. Además, recuerda que es una empresa saneada, que
siempre se ha financiado basándose en sus activos y que fabrica productos
propios.
ABC 30 de diciembre de 2003