El ex presidente de
Parmalat no acude al tribunal y creen que huyó al extranjero
La declaración de Tanzi y de
su hijo es considerada de vital importancia para el caso
LVD - 24/12/2003
- 13.59 horas
ROMA. (EFE).- El fundador y ex presidente de Parmalat, Calisto Tanzi, no se
presentó hoy ante el tribunal de Parma donde debía declarar en relación con la
crisis de la sociedad y se sospecha que puede haber huido al extranjero.
La declaración de Tanzi y de su hijo, Stefano, es considerada de vital
importancia por los fiscales que investigan las irregularidades contables de
Parmalat.
Según informaron hoy fuentes judiciales, uno de los abogados de la familia
Tanzi realizó una llamada telefónica desde España explicando que sus clientes
"tenían necesidad de una pequeña pausa de reposo" para reflexionar
sobre lo sucedido.
El letrado, cuyo nombre no ha sido dado a conocer, explicó que en la actual
situación el ex presidente de Parmalat y su hijo "están sujetos a una
excesiva presión por parte de la prensa y de la opinión pública",
insistiendo en que no se trata "de una huida".
La Fiscalía de Parma, que coordina la investigación sobre las cuentas falsas
del primer grupo alimentario italiano, había dispuesto hoy además el registro
en el domicilio de los Tanzi en Collecchio, a diez kilómetros de Parma y donde
se encuentra la sede central de la sociedad.
Tanzi, de 65 años, fue sustituido la semana pasada al frente de Parmalat por
Enrico Bondi, un especialista en empresas en crisis que fue llamado con
urgencia al estallar el escándalo financiero. Su hijo Stefano continúa siendo
uno de los principales directivos de la empresa. Ambos habrían sido
incriminados en diversas actuaciones ilícitas por el ex director financiero de
Parmalat Fausto Tonna, considerado el 'cerebro' del grupo y cuya declaración a
los fiscales ha permitido ya poner al descubierto un complejo entramado de
"ingeniería financiera" ilegal llevado a cabo durante los últimos
quince años.
Los fiscales esperaban poder contar hoy con la declaración de Tanzi,
investigado junto con todo el consejo de administración de la empresa y los
contables y auditores que aprobaron el balance de la empresa en el ejercicio
2002, que ahora se ha demostrado lleno de irregularidades.
El mayor grupo alimentario italiano se ve amenazado por el colapso después de
que la semana pasada se descubriera su crítica situación y la existencia de un
"agujero" valorado en unos 7.000 millones de euros, y que podrían
ascender a 10.000 millones según algunas fuentes.