El fundador de Parmalat, detenido en Milán tras regresar de España


Tanzi será interrogado hoy, acusado de irregularidades financieras en su empresa

El escándalo de Parmalat se avivó ayer con la detención de Calisto Tanzi, fundador y ex presidente de la empresa, que se encontraba huido para la justicia italiana. Tanzi y su hijo Stefano serán interrogados acerca de las numerosas falsedades contables que han llevado a la empresa a la suspensión de pagos.

El juez declaró ayer en suspensión de pagos a la compañía en la que se han detectado múltiples irregularidades contables

LA VANGUARDIA - 28/12/2003

Roma. (Agencias.) – Calisto Tanzi, el fundador de Parmalat que se encontraba en paradero desconocido y huido de la justicia, fue detenido ayer en Milán. Fue arrestado por la Guardia de Finanzas, la policía financiera italiana, por orden de la Fiscalía de Parma, que lo acusa de bancarrota fraudulenta. Sus abogados explicaron que Tanzi se encontraba en España, desde donde telefoneó a los investigadores judiciales para declarar que no era un fugitivo y que lo único que quería era algo de tiempo para aclararse.

Anoche se esperaba que Tanzi ingresara en prisión, tras pasar las formalidades policiales de rigor, y se prevé que hoy sea interrogado por los magistrados que investigan la crisis de la primera industria alimentaria italiana. Junto a su hijo Stefano. Tanzi debe responder de numerosos delitos mercantiles en relación con el agujero detectado en la empresa familiar. Ayer mismo, el Tribunal de Quiebras de Parma decretó el estado de insolvencia del grupo alimentario Parmalat, lo que sitúa a la sociedad en suspensión de pagos.

Como juez delegado para gestionar la suspensión de pagos se ha nombrado a Vittorio Zanichelli, cuya primera prioridad será hacer frente a los pagos del suministro lácteo, según informaron ayer fuentes judiciales.

Parmalat, el primer grupo alimentario italiano, con cerca de 37.000 empleados en treinta países, se encuentra en el ojo del huracán de un escándalo financiero tras descubrirse un agujero de al menos 7.500 millones de euros, pero que está llamado a crecer en los próximos días, a medida que avance la investigación judicial, según señala la prensa italiana.

Los magistrados del Tribunal de Quiebras han fijado un plazo de 120 días para que los acreedores puedan presentar sus instancias de cobro, sobre las que se establecerá una lista de prioridades.

La decisión de pagar en primer lugar a los ganaderos está basada en garantizar la continuidad de la empresa y evitar el bloqueo de la producción de productos lácteos, una de sus principales actividades. En días pasados varias asociaciones de productores italianos habían amenazado con cortar el suministro por falta de pago.

El anuncio del tribunal ha seguido a la toma de declaración de Enrico Bondi, el nuevo presidente de Parmalat y recién nombrado comisario extraordinario por el Gobierno, que el miércoles decidió colocar la sociedad en administración controlada para evitar su quiebra.

Bondi ha presentado un informe con el estado del patrimonio del grupo e informado sobre sus proyectos dentro del plan de salvamento que deberá presentar en los próximos días al ministro de Industria, Antonio Marzano, cuyas directrices son diáfanas: asegurar la continuidad de la empresa y, sobre todo, salvaguardar el empleo.

De momento, en virtud del nuevo procedimiento, dispone de un plazo de seis meses, con una posible prórroga de otros tres, para reequilibrar las cuentas. Además, si este reequilibrio viene acompañado de cesiones de actividad, tendrá un año para alcanzar el objetivo y si prevé una reestructuración industrial y financiera más compleja, el plazo será de dos años, según señalaba ayer el “Corriere della Sera”.

Por otro lado, y según ponía de relieve ayer la prensa italiana, el grupo francés Danone y el italiano de productos lácteos Granarolo podrían estar interesados en Parmalat. “Parece evidente en estos momentos que Parmalat no podrá superar la situación con sus propios recursos, por lo que se está examinando la posibilidad de que entren nuevos accionistas en el capital. Dos grupos industriales podrían estar interesados: Danone, en lo que concierne a los quesos y los yogures, y Granarolo”, escribía “La Stampa”. Al respecto, el grupo Danone emitió un comunicado para desmentir este supuesto interés.

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