Gobierno italiano toma
riendas de Parmalat
Ordenan
inspeccionar la residencia de Calisto Tanzi, fundador de la empresa
Confiscados.
Los fiscales están investigando a Calisto Tanzi y a otros 20 ejecutivos de
Parmalat, incluyendo a los que ya no están en la multinacional, por posible
fraude y falsificación de documentos.
Servicios de La Opinión
25 de
diciembre de 2003
ROMA.— El grupo Parmalat, aplastado por una montaña de deudas, buscó
refugio ayer en el gobierno italiano para intentar salvar su herramienta
industrial, mientras que la investigación continúa para intentar determinar la
importancia del agujero contable y descubrir a sus responsables.
Parmalat
presentó simultáneamente al Ministerio de Industria en Roma y al tribunal de
Parma, sede del grupo, un expediente con el objetivo de obtener el beneficio de
un procedimiento especial previsto para ayudar a los grandes grupos en estado
de insolvencia adoptado el martes de urgencia por el gobierno italiano.
El gobierno
italiano hizo oficial ayer su tutela sobre la multinacional agroalimentaria
Parmalat, al borde de la quiebra a causa de un agujero contable de siete mil
millones de euros, nombrando un “comisario extraordinario” y pidiendo a la
Comisión Europea autorización para ayudar a los productores de leche víctimas
de la insolvencia de la empresa.
En el marco de
este procedimiento, el gobierno nombró a Enrico Bondi como comisario
extraordinario con amplios poderes, encargado de presentar al Ministerio de
Industria un plan para la recuperación de la empresa en cuestión.
Con este pedido,
Parmalat se refugia en esta nueva disposición adoptada bajo la forma de
decreto-ley y destinada a las “grandes empresas que tengan al menos mil empleados
y una deuda de por lo menos mil millones de euros”.
El grupo
agroalimentario italiano está especializado en la comercialización de productos
lecheros de conservación. El grupo, que tiene su sede en Colecchio, cerca de
Parma, emplea a más de 36 mil personas en 30 países y cuenta con más de cuatro
mil empleados en Italia.
Como comisario
extraordinario, Bondi, de 69 años, especialista en misiones de recuperación
difíciles, tendrá poderes inmediatos para administrar el grupo y elaborar un
plan industrial. Bondi había sido llamado hace dos semanas para reemplazar al
director y fundador del grupo, Calisto Tanzi, de 65 años.
Su nombramiento
se hizo efectivo ayer y Bondi estará bajo la tutela del Ministerio de Industria
que deberá aprobar su plan de salvamento y las eventuales cesiones.
Por su parte,
las fiscalías de Milán y Parma unieron ayer esfuerzos para investigar las
irregularidades contables de Parmalat, que parecen haber comenzado en 1988 y
desembocaron ya en un escándalo financiero que ha sido ya bautizado el “Enron
europeo”.
El mayor grupo
alimentario italiano se ve amenazado por el colapso después de que la semana
pasada se descubriera su crítica situación y la existencia de un “agujero”
valorado en unos siete mil millones de euros.
La sede central
de Parmalat está en Collecchio, a 10 kilómetros de Parma, por lo que se ha
decidido que este último distrito judicial coordine una investigación que se
presenta compleja y que hasta ahora se había realizado en parte en la capital
lombarda.
Por este motivo,
el fiscal milanés Francesco Greco se trasladó a Parma, en donde participó junto
al fiscal jefe de esta localidad, Giovanni Panebianco, en el interrogatorio del
ex director financiero de Parmalat, Fausto Tonna, considerado el “cerebro” del
grupo.
Las
declaraciones de Tonna han permitido ya poner al descubierto un complejo
entramado de “ingeniería financiera” cuajado de maniobras ilícitas durante los
últimos 15 años.
“Hemos
comprendido ya casi todo lo ocurrido”, ha declarado Greco, quien citó entre los
presuntos delitos en que podían haber incurrido los de falsedad contable,
especulación abusiva y estafa.
Parmalat había
acumulado enormes deudas en los últimos años en su evolución para convertirse
en una multinacional del sector alimentario, conocido en especial gracias a sus
productos lácteos.
En su
crecimiento contó con el apoyo de algunos de los más importantes bancos del
mundo, entre ellos el Banco de América, Merrill Lynch, JP Morgan, Chase
Manhattan y Citigroup.
La crisis de
Parmalat estalló la pasada semana, cuando se descubrió su situación de
insolvencia y la falsificación de un documento del Banco de América en la que
la financiera del grupo, Bonlat —con sede en las islas Caimán— acreditaba la
posesión de 3,950 millones de euros.
El fundador y ex
presidente de Parmalat, Calisto Tanzi, no se presentó ayer ante el Tribunal de
Parma (norte), donde debía declarar sobre la crisis de la sociedad y se
sospecha que puede haber huido al extranjero.
No obstante, el
abogado de Stefano Tanzi dijo que su cliente está en Milán, aunque no supo
decir dónde estaba el padre.
Los fiscales que
investigan el escándalo financiero de la empresa italiana de lácteos Parmalat
ordenaron el miércoles la requisa de la residencia del fundador de la empresa,
en tanto la multinacional presentó su solicitud de quiebra para protegerse de
los acreedores.
La Opinión Digital – California (USA)
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