Italia aprueba de
urgencia una ley para sacar de la crisis a su sector
lácteo
Roma. Agencias
El
Gobierno italiano aprobó hoy con carácter de urgencia un decreto ley para ayudar
a las grandes empresas en dificultades financieras y cuyo primer objetivo será
tratar de superar la crisis que atraviesa el grupo alimentario
Parmalat.
Al mismo tiempo solicitará a la Comisión Europea que reconozca
el estado de crisis en el sector lácteo italiano para que se deroguen las
limitaciones existentes a las ayudas estatales a los ganaderos. Según
explicó el ministro italiano de Industria, Antonio Marzano, la nueva ley
permitirá intervenir en las empresas con más de mil trabajadores y una deuda
superior a los 1.000 millones de euros que se encuentren en estado de
insolvencia.
Las sociedades afectadas serán gestionadas por un comisario
extraordinario con amplios poderes y que será nombrado por el Gobierno para
preservar la continuidad de la empresa. Marzano aseguró que el decreto será
publicado en el Boletín Oficial del Estado -requisito indispensable para su
entrada en vigor- de forma "muy rápida" y aseguró que el objetivo de la
iniciativa en el caso de Parmalat es "salvaguardar el empleo, no a los
accionistas ni a la directiva".
El ministro añadió que la nueva ley
permitirá intervenir con urgencia y superar la "lentitud" de normativas
precedentes sobre crisis industriales, y que en el caso de empresas
agroalimentarias -como Parmalat- su departamento actuará en coordinación con el
ministerio de Agricultura.
Parmalat es la mayor empresa alimentaria
italiana, emplea a 37.000 personas en todo el mundo, factura casi 8.000 millones
de euros anuales y arrastra una deuda bruta de más de 6.000 millones de
euros. La Fiscalía de Milán (norte) que investiga las presuntas
irregularidades contables en la sociedad señaló hoy que el "agujero" financiero
se sitúa en torno a los 7.000 millones de euros.
De ese dinero 3.950
millones de euros proceden de un documento "fantasma" en el que se había
escaneado el logotipo de Bank of America y en el que la financiera del grupo,
Bonlat, había pretendido hacer creer en la existencia de esos fondos. El
resto del dinero serían bonos que Parmalat había hecho reflejar en sus balances
pero que en realidad eran inexistentes.
La Fiscalía llevó hoy a cabo el
interrogatorio de Fausto Tonna, ex director financiero de Parmalat, junto a
diversos contables de la empresa.
ABC 23 de diciembre de 2003