La
«dolce vita» del fundador de Parmalat en la prisión de Milán
Antonella
Ciancio - Milán.-
En una
celda de la masificada prisión de San Vittore, en Milán, el fundador de
Parmalat, Calisto Tanzi, está descubriendo una nueva manera de tratamiento para
VIP (very important people). No es un hotel de cinco estrellas, pero sí una
confortable celda con aseo propio, y una pequeña cocina portátil, un lujo
desconocido para la mayoría de los inquilinos, según testigos directos del régimen
carcelario de Tanzi. El ex presidente del mayor grupo alimentario italiano, que
él mismo fundó hace cuarenta años aprovechándose de la innovación que suponía
vender leche fresca en cartones de «tetra-pack», fue encarcelado el pasado 27
de diciembre. Cualquiera hubiera pensado que se trataba de una inocentada en
vísperas del día de los Santos Inocentes. Pero pronto se comprobó que la broma
no era tal. El propio Tanzi ha declarado que el «agujero» en el grupo lechero
podría alcanzar los 8.000 millones de euros (casi billón y medio de las
antiguas pesetas).
El empresario italiano se ha mostrado dispuesto a colaborar
con la Justicia para esclarecer el paradero del dinero. En primer lugar, ha
mostrado su disposición a ceder sus acciones y algunos activos de su uso
exclusivo, como un impresionante yate, al nuevo administrador del grupo lechero
puesto por la Administración italiana, Enrico Bondi. La Justicia italiana ha
encarcelado a otros siete ejecutivos relacionados con Parmalat, entre ellos a
dos miembros de la compañía auditora Grant Thornton Spa.
El sábado pasado fue encarcelada el ex consejero delegado el
grupo, Gianpaolo Zini, un día después de que las autoridades neoyorquinas
hicieran los propio con otro ejecutivo relacionado con Parlamat. Hay quien
asegura, además, que la Policía neoyorquina habría encontrado en el apartamento
de Zini «importantes documentos» relacionados con el caso. Mientras estos
papeles van saliendo a la luz, los abogados de Tanzi han solicitado a los
jueces que salga de la cárcel y pase a la situación de arresto domiciliario. Para
ello, alegan que Tanzi sufrió un ataque de corazón hace años. Los jueces han
denegado la libertad. Creen que el fundador de Parmalat puede huir. El juez
Guido Piffer ha sentenciado que Tanzi puede ser cuidado en la prisión de San
Vittore adecuadamente. Con vigilancia las 24 horas, el «rey de la leche» ocupa
la celda 104, situada en el centro de la prisión milanesa. Reuters
La Razón, 5 de enero de 2004