La Justicia italiana
requisa documentos contables de Parmalat en la sede de una sociedad del grupo
Monti estudiará si el decreto
promulgado por el Gobierno italiano para solucionar la crisis vulnera las
normas sobre competencia
LVD - 02/01/2004
- 13.45 horas
Londres. (EUROPA PRESS).- Las autoridades italianas requisaron el pasado
miércoles documentos contables en la sede de Dpa, una sociedad del grupo
Parmalat, y confían en que su análisis sirva para desmarañar la intrincada madeja
de fraudes contables en el seno del grupo alimentario, informa hoy el
'Financial Times'.
Fuentes del entorno de los fiscales citadas por el rotativo señalaron que los
documentos descubiertos en las oficinas de Dpa, cerca de Parma, contienen la
"estructura contable" de todas las sociedades de la compañía. El
pasado miércoles fueron detenidos ocho sospechosos más en uno de los mayores
escándalos financieros registrados nunca en Europa, y comparado ya en numerosas
ocasiones con el caso del gigante estadounidense de la energía Enron.
Los investigadores italianos que estudian los archivos de Dpa se encuentran
ahora asistidos por un investigador de la principal autoridad reguladora del
mercado estadounidense, la Securities and Exchange Commission (SEC), que ha
demandado a Parmalat por inducir a los inversores estadounidenses a comprar más
de 1.500 millones de dólares en bonos. Las autoridades italianas han solicitado
formalmente su cooperación a los bancos estadounidenses, sudamericanos e
italianos con posibles lazos con la compañía fundada por Calisto Tanzi, que
sigue en prisión y es sospechoso de haber desviado 800 millones de euros del
grupo.
El patriarca de Parmalat, de 65 años de edad, recibió hoy la visita de tres
médicos, dos nombrados por el juez que instruye el caso, Guido Piffer, y otro
elegido por el propio Tanzi, y deberán certificar si el estado de salud de
Tanzi es bueno y si debería aceptarse la solicitud de arresto domiciliario
realizada por sus abogados.
Los magistrados de Parma, que hoy reanudarán los interrogatorios de los
sospechosos, estudian también el papel que desempeñó Bank of America, que
desencadenó la crisis en el grupo trasalpino al revelar la no existencia de una
cuenta que supuestamente contenía 3.950 millones de euros en efectivo y
obligaciones pertenecientes a Bonlat, una división de Parmalat con sede en
Islas Caimán.
La Vanguardia 2 de enero de 2004