La Policía registra la
sede milanesa de Morgan Stanley en relación con el caso Parmalat
LVD - 21/01/2004
- 19.39 horas
Roma. (EFECOM).- La policía italiana ha registrado la sede de la sucursal en
Milán del banco estadounidense de negocios Morgan Stanley, en busca de
documentos relacionados con la quiebra del grupo lácteo Parmalat.
Agentes de la Guardia de Finanzas requisaron igualmente documentos en las
oficinas de Nextra, sociedad financiera que pertenece al grupo del banco
italiano Intesa.
El registro de ambas sedes está relacionado con una emisión de bonos de
Parmalat por valor de 300 millones de euros que Nextra compró en junio pasado y
que fueron a su vez vendidos a Morgan Stanley en octubre, informaron fuentes de
la investigación.
En la compraventa de los bonos existen indicios de actuaciones ilícitas, según
se desprende del interrogatorio al ex director financiero de Parmalat Alberto
Ferraris.
Paralelamente, el Tribunal de Quiebras de Parma decidió hoy el estado de
insolvencia para Parmatour, división de actividades turísticas del grupo
lácteo, que pasa a estar en situación de administración extraordinaria bajo el
control del comisario Enrico Bondi.
El comisario anunció la disolución del consejo de administración de la firma
Latte Sole, que opera en la isla de Sicilia y que fue comprada por Parmalat en
2001.
Los investigadores sospechan que el fundador y ex presidente de Parmalat,
Calisto Tanzi, desvió hacia Parmatour -que cuenta con un millar de empleados-
cerca de 750 millones de euros para cubrir sus deudas.
Mientras tanto, los médicos que han visitado a Tanzi en la prisión milanesa de
San Vittore han asegurado que padece una isquemia transitoria, tras un chequeo
que ha servido a los abogados del empresario para pedir le sea concedido el
arresto domiciliario, una petición que hasta ahora ha sido rechazada por los
magistrados.
La Asociación de la Banca italiana (ABI) señaló en un comunicado la necesidad
de un mayor control del mercado financiero para evitar que se repitan casos
como el de Parmalat. La ABI lamentó que el escándalo haya servido "para
realizar un ataque genérico e indiscriminado contra la banca italiana".
Se insiste en que los bancos "fuero engañados, al igual que sus
clientes", en relación con los casi 120.000 ahorradores que habían
comprado bonos del grupo lácteo y que ahora han visto esfumarse su inversión.
El responsable del principal sindicato agrícola italiano Confagricoltura,
Augusto Bocchini, dijo hoy que Parmalat debe continuar su producción para
asegurar su medio de subsistencia a miles de ganaderos.
La Vanguardia 21 de enero de 2004