La comisión bursátil
estadounidense denuncia a Parmalat por fraude contable
El presidente admite haber
desviado 500 millones a favor de la empresa de su hija
La crisis del grupo lácteo Parmalat se agudiza. La Sec, comisión
bursátil estadounidense, denunció ayer a la empresa ante un juzgado de Nueva
York por fraude y falsas comunicaciones sociales, con la acusación de haber
engañado a los inversores. Calisto Tanzi, el ex presidente, reconoció haber
desviado 500 millones.
LA VANGUARDIA - 31/12/2003
Milán. (Redacción y agencias.) – “Uno de los fraudes más grandes y descarados
de la historia.” Son palabras de la SEC, el máximo órgano de control bursátil
de Estados Unidos, que ayer presentó ante un juzgado de Nueva York una denuncia
contra Parmalat “por haber hinchado los balances de la empresa, sobrevalorando
los activos y infravalorando las deudas ante los inversores estadounidenses”.
En particular, se acusa a la empresa italiana de haber colocado en el 2003 en
el mercado norteamericano unos bonos por 100 millones de dólares ocultando el
verdadero estado financiero del grupo. Por ello, la SEC pide a los jueces que
“se le conmute una multa sustancial”.
Las desgracias de Parmalat no parecen tener fin. Mientras los analistas cifran
ya el agujero en su contabilidad en una cifra que oscila entre los 13.000 y
16.000 millones de euros, la empresa Tetrapack, la sociedad que produce los
contenedores de la leche, decidió ayer suspender el suministro a las 139
empresas de Parmalat repartidas por el mundo. Desde hace ocho días, la empresa
italiana estaría vendiendo sus productos con las reservas de sus almacenes. El
nuevo presidente, Enrico Bondi, se verá en los próximos días con los directivos
de la compañía para solucionar el problema.
Tampovo desde Brasil llegan buenas noticias. La filial Parmalat do Brasil no
pagó ayer una deuda pendiente de 800.000 euros que debía a once cooperativas
(10.000 productores) en su fábrica de leche de Río de Janeiro y están empezando
a circular rumores de una inminente quiebra de la empresa.
El ex presidente del grupo, Calisto Tanzi, sigue en la cárcel. El ejecutivo
admitió ayer que estaba al corriente de algunos “ajustes en los balances desde
1998 hechos para superar la crisis generada por los tipos de cambio en Brasil y
Argentina”. Además, reconoció haber desviado más de 500 millones de euros hacia
la empresa Parmatour (que no pertenecía formalmente a Parmalat pero que estaba
presidida por su hija Francesca), en grave situación deficitaria. Bondi anunció
ayer que va a denunciar a Tanzi, en nombre de Parmalat, para que éste devuelva
el dinero a los accionistas.
En Catalunya, donde una filial de Parmalat, Clesa, es propietaria de las viejas
instalaciones de Letona, el conseller de Agricultura, Antoni Siurana, expresó
desde Lleida su preocupación por las repercusiones que la crisis abierta en
Parmalat pueda tener. “Estamos vigilantes ante las acciones puntuales de cada
día porque, a pesar de lo que diga el ministro Arias Cañete de que el
funcionamiento de Clesa está garantizado, lo cierto es que tenemos muchas
incógnitas sobre lo que pueda pasar”, manifestó Siurana.
El conseller opina que la decisión de la UE de instalar la sede de la Agencia
Europea Agroalimentaria precisamente en Parma, donde está la central de
Parmalat, “es un sarcasmo absoluto”. En este sentido, Antoni Siurana lamentó
que no se haya producido más reacción a la pérdida de esta agencia para
Barcelona, informa Pau Echauz.