La consigna en Parma era no vender al grupo

La mitad de la leche que recibe Parmalat proviene de otras regiones; el resto, de Francia, Alemania y Austria
Los agricultores de la región dejaron de suministrar a los Tanzi por pagar tarde y mal

PARMA. Bloomberg - 21/01/2004

Tal vez los banqueros y los inversores debieron haber pedido consejo a la familia Bertozzi antes de prestar dinero a Parmalat Finanziaria SpA y a su encarcelado fundador, Calisto Tanzi. Cuando los Tanzi alquilaron la villa estilo Paladian de 1818 de los Bertozzi para celebrar la boda de su hijo hace cinco años, éstos pidieron que se les pagara por adelantado. Se habían cansado de que les pagaran con demora por la leche que vendían a la fábrica de Parmalat, ubicada a un kilómetro de distancia. Durante los últimos cuatro años, los Bertozzi dedican la leche que producen sus 700 vacas a la elaboración de queso parmesano, pero no a la fabricación de los productos de Parmalat.

Cerca de Parma, en Collecchio, dos familias construyeron hace veinte años una planta para suministrar zumo de tomate para la marca Pomi de Parmalat. Dos años más tarde, los retrasos en los pagos les obligaron a empezar a venderlo a otras compañías, como Kraft Foods, Unilever y Nestlé. La fábrica, que ahora es propiedad de una cooperativa de agricultores locales, se ha convertido en el mayor procesador de tomate de Europa. “Han seguido intentando que los abastezcamos de nuevo, pero siempre me he negado”, dijo Agostino Maroadi, el director general de Co.pad.or. “Su historial de pagos no ha mejorado.”

Parmalat ha seguido operando desde que declaró en diciembre la mayor quiebra en la historia de Italia, cuando admitió que había falsificado sus cuentas. Los fiscales que investigan el fraude calculan que la compañía podría deber a bancos y bonistas hasta 13.000 millones de euros. No obstante, la caída de Parmalat, que junto con Ferrari SpA y Barilla Group representó alguna vez el espíritu empresarial que hizo del norte de Italia una de las regiones más ricas de Europa, casi no ha causado estragos entre las granjas cercanas a Parma, porque muchos hace ya tiempo que se negaron a abastecer a Parmalat.

Menos del 1 por ciento de los cinco millones de quintales (unidad de medida equivalente a 100 kilos) de leche producidos el año pasado en la provincia de Parma acabó en Parmalat, según ha asegurado Achille Coelli, director de la Unión de Agricultores de Parma; ninguna de las 900 granjas lecheras asociadas a su grupo abastece a Parmalat. “Tanzi nunca tuvo una buena reputación”, añade.

Pero los productores de otras regiones están sufriendo. Alrededor de la mitad de los 90.000 quintales de leche que la fábrica de Parmalat en Collecchio convierte cada semana en leche de caducidad prolongada, bebidas saborizadas y salsa bechamel, provienen de Italia, principalmente de Lombardía. El resto viene de Francia, Alemania y Austria. Parmalat también tiene una planta lechera cerca de Roma que compra leche a granjas del sur de Italia.

Parmalat debe a unos 6.000 agricultores italianos alrededor de 120 millones de euros, según ha cifrado la mayor asociación agrícola italiana, Confagricoltura. La Unión de Compañías Industriales de Parma calcula que a sus miembros les deben unos 9 millones de euros, especialmente a empresas de transportes y mantenimiento.

La Vanguardia, 21 de enero de 2004

 

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