La justicia italiana indaga si Deutsche Bank ocultó la crisis de Parmalat


El banco alemán redujo su capital en la empresa días antes del colapso

La fiscalía de Parma investiga hasta qué punto bancos italianos y extranjeros, entre ellos Deutsche Bank, estaban al tanto del desastre financiero de Parmalat. Los investigadores se preguntan por qué el banco alemán redujo su participación del 5,1% al 1,5% horas después de trascender el agujero financiero.

MARÍA-PAZ LÓPEZ - 08/01/2004
Corresponsal.

ROMA. – Las declaraciones del ex director financiero de Parmalat, Fausto Tonna, ahora en prisión, salpican cada vez más a bancos italianos y extranjeros, de quienes los investigadores sospechan que sabían más de lo que dicen sobre la desastrosa situación financiera del gigante lácteo italiano. Ayer tarde fueron llamados a declarar ante la fiscalía de Parma cuatro ejecutivos de la sede londinense de Deutsche Bank, según informa la agencia italiana Ansa. Objetivo: averiguar las razones por las que este banco alemán se deshizo de parte sus acciones en Parmalat el pasado 19 de diciembre, y si la decisión se debió a que Deutsche Bank tenía conocimiento directo del inminente colapso del grupo agroalimentario radicado en Collecchio, cerca de Parma.

A 24 de noviembre, Deutsche Bank, el mayor banco de Europa, poseía una participación del 5,1% en la empresa italiana de leche, zumos y derivados lácteos, que fue luego reducida al 1,5%, según confirmó ayer en un comunicado la propia entidad alemana desde Francfort. Lo que no quiso desvelar es la fecha en que se produjo esa reducción de capital. La Comisión Nacional para las Sociedades y la Bolsa (Consob) sitúa la operación en el 19 de diciembre, un día después de que el Bank of America desvelara un agujero de 3.900 millones de euros que Parmalat aseguraba poseer en las islas Caimán a través de su sociedad Bonlat.

La secuencia temporal de la reducción accionarial de Deutsche Bank, que no apareció en el apartado de comunicaciones relevantes de la Consob hasta el 31 de diciembre, indicaría hasta qué punto el banco era consciente de los males financieros de la compañía. También extraña a los investigadores que antes del 24 de noviembre Deutsche Bank tuviera un 2,5% del capital de Parmalat, que lo elevara hasta el 5,1% y luego lo redujera al 1,5%.

La implicación de Deutsche Bank en el escándalo de Parmalat interesa también a la autoridad alemana encargada de vigilar los servicios financieros (BaFin), que, según avanzaba ayer el semanario económico germano “WirtschaftsWoche”, ha pedido aclaraciones al banco sobre dos aspectos concretos. Primero: adónde ha ido a parar un bono de 350 millones de euros emitido en septiembre por Deutsche Bank por cuenta de Parmalat. Segundo: si es cierto que sus analistas financieros seguían aconsejando a sus clientes que compraran títulos del grupo italiano. Este procedimiento del BaFin, insiste un portavoz, no es una investigación sobre Deutsche Bank, sino una “demanda oficial de explicaciones”.

En su comunicado, el banco germano recalcaba que su exposición a Parmalat “no es significativa”. Sus acciones en la Bolsa de Francfort, ciudad donde tiene su sede, cayeron hasta un 1,8%, y a las cuatro de la tarde de ayer el título valía 65,71 euros. Los mercados están castigando también a bancos italianos cuya relación con Parmalat ha sido puesta en tela de juicio por la fiscalía. En la Bolsa de Milán, también ayer a las cuatro, el banco más expuesto, Capitalia, sufría una caída récord del 7,05% a 2,09 euros. A la misma hora, MPS perdía el 4,88%, Banca Intesa el 4,53%, Sanpaolo IMI el 3,65%, Banca Nazionale del Lavoro el 2,55% y Unicredito el 2,46%.

La Vanguardia 8 de enero de 2004

 

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