La policía italiana registra la sede milanesa de Bank of America por el caso Parmalat
En prisión el ex director de
Parmalat Venezuela, que firmó contratos de las islas Caimán
Las pesquisas por el colapso del grupo lácteo italiano alcanzan ahora
al Bank of America, que anunció el primer agujero contable de Parmalat. La
fiscalía de Milán ordenó registrar la sede de ese banco, mientras la fiscalía
de Parma metía en la cárcel al ex director de Parmalat Venezuela, Giovanni
Bonici, recién llegado de Caracas.
MARÍA-PAZ
LÓPEZ - 10/01/2004
Corresponsal
Roma. – El flanco bancario de la investigación por el escándalo Parmalat
presenta novedades, dos días después de las indagaciones en torno al alemán
Deutsche Bank. La Guardia di Finanza (policía financiera italiana) registró
ayer la oficina en Milán de Bank of America, la entidad estadounidense que
precipitó el colapso público del grupo lácteo italiano al desvelar, el pasado
19 de diciembre, un agujero contable de 3.900 millones de euros que Parmalat decía
poseer en las islas Caimán. La fiscalía de Milán quiere aclarar el papel
desempeñado en el proceso por Bank of America, tercer banco de EE.UU. en
activos.
Además de registrar la sede milanesa del banco y llevarse documentación, en una
operación dirigida por el fiscal Eugenio Fusco, la policía financiera también
buscó documentos y pruebas en el domicilio en Milán de Luca Sala, ex empleado
de Bank of America reconvertido luego en asesor de Parmalat. Sala está siendo
investigado por presuntos delitos de falsedad en las comunicaciones sociales,
agiotaje y fraude.
Bank of America, que apostó ayer de nuevo por el silencio, ha tenido un papel
clave en el caso Parmalat. En diciembre declaró falso el documento que
atestiguaba la posesión por Parmalat de 3.900 millones de euros en las Caimán a
través de su sociedad Bonlat. El documento había sido revisado por Grant &
Thornton, empresa de auditoría que certificó las cuentas de Bonlat, y que
también está siendo investigada por la fiscalía. De hecho, una de las nueve
personas actualmente en prisión por el escándalo es el responsable de Grant
& Thornton Italia. En total, se investiga a 25 personas, entre ellas a dos
ejecutivos de la también auditora Deloitte & Touche Spa y, desde el jueves,
al mencionado Luca Sala, que trabajó en Bank of America y luego en Parmalat.
Según los investigadores de la fiscalía milanesa, Sala participó en la
colocación en el mercado estadounidense por Bank of America de 500 millones de
dólares en bonos de Parmalat.
Los nueve encarcelados –entre ellos el fundador de Parmalat, Calisto Tanzi, y
el ex director financiero Fausto Tonna– eran hasta ayer ocho; faltaba el ex
director de Parmalat Venezuela, Giovanni Bonici, que se hallaba en Caracas a
pesar de la orden de custodia cautelar que pesaba sobre él. Finalmente, ayer
regresó a Italia y se entregó a la policía. La fiscalía de Parma, que también
investiga el caso junto con la de Milán, lo interrogará hoy.
De Giovanni Bonici se esperan revelaciones que aclaren el entramado de falsas
operaciones financieras en que se enredó el gigante lácteo italiano, con sede
en Collecchio, localidad cercana a Parma. Sobre la famosa sociedad Bonlat, con
presunta sede en las islas Caimán, pivotarán las preguntas. El abogado de
Bonici, Antonino Puccari, aseguró ayer a la prensa que su cliente se limitaba a
firmar la última página de los contratos.
“Por lo que respecta a Bonlat, sucedía así: llegaban por fax las últimas
páginas de contratos ya hechos, que él debía firmar y que claramente no veía en
su totalidad –declaró el abogado–. Cuando llegaba una orden de Collecchio no
podía ser desatendida a la ligera. De lo contrario, se acababa en el cementerio
de elefantes.”
La Vanguardia 10 de enero de 2004