Los jueces ordenan el arresto de ocho directivos por el escándalo Parmalat
La fiscalía investiga a Bank of America por supuesta complicidad en fraude contable

La crisis de la láctea Parmalat se extiende como una mancha de aceite. Los jueces han ordenado el arresto de siete colaboradores del ex presidente, Calisto Tanzi, los supuestos creadores del sistema de falsificación de los balances. Los magistrados sospechan que también Bank of America fue cómplice del fraude.

Los inspectores de la comisión bursátil estadounidense están en Parma para recoger informaciones

LA VANGUARDIA - 02/01/2004

Parma/Milán. (Redacción y agencias.)– La mayoría de ellos nunca llegó a pensar que iba a pasar la noche de Fin de Año en la cárcel. Son los ejecutivos y contables de Parmalat (el que fue el cuarto grupo alimentario europeo y que ahora lucha para evitar la quiebra), que recibieron el pasado miércoles la orden de arresto por la fiscalía de Parma. Los jueces les acusan de haber constituido una asociación criminal destinada a cometer fraude contable.

Los magistrados italianos pidieron el pasado miércoles la detención de los dos antiguos directores financieros del grupo, Fausto Tonna y Luciano del Soldato; los dos revisores de la auditora Gran Thornton, Lorenzo Penca (el presidente, que dimitió de su cargo) y Maurizio Bianchi; el abogado y consultor legal Giampaolo Zini; los dos contables de la empresa, Gianfranco Bocchi y Claudio Pessina; el director de Parmalat Venezuela, Giovanni Bonici, aún en el extranjero. Junto al ex presidente del grupo, Calisto Tanzi, habrían creado un sistema organizado de falsificación de las cuentas de la empresa para ocultar el verdadero estado financiero de la firma.

Pero la investigación de los jueces está sólo en sus comienzos y pronto podrían aparecer otros sujetos involucrados. Uno de ellos es Bank of America. La entidad estadounidense, hace unas semanas, negó la existencia de una cuenta corriente de una filial de Parmalat, en la que supuestamente estaban depositados 4.000 millones. De hecho, los directivos de Parmalat declararon ante los jueces que habían falsificado el logo de la entidad para emitir falsos certificados. No obstante, ahora los magistrados creen que el banco americano pudo ser cómplice del fraude y están investigando los hechos, en particular toda la correspondencia entre la compañía italiana y la entidad.

Así, el escándalo financiero de Parmalat se está extiendo poco a poco también a la otra orilla del Atlántico. Después de que la comisión bursátil estadounidense (SEC) denunciara a Parmalat ante un tribunal de Nueva York por engañar a los inversores, dos inspectores de la SEC han llegado estos días a Parma en busca de informaciones.

Por su parte, Calisto Tanzi sigue en la cárcel. Los magistrados creen que existe peligro de huida y de ocultamiento de pruebas. Su defensor, Fabio Belloni, sostiene que si su cliente difundió falsas informaciones en los mercados “no era para especular, dopar las acciones y sacar beneficios, sino para solucionar los problemas de la empresa”. Belloni añadió que Tanzi “está sobre todo preocupado por el futuro de los 36.000 empleados de la compañía”.

Mientras tanto, el nuevo presidente, Enrico Bondi, estudia un plan de desinversiones para enderezar el grupo. Según fuentes financieras, el primer activo que se pondrá a la venta será el club de fútbol de la ciudad, el Parma.

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