Nuevo
arresto e investigación a dos auditoras en el caso Parmalat
MADRID.
El ex ejecutivo de Parmalat y también presidente de la Banca Monte Parma,
Franco Gorreri, fue arrestado por su supuesta relación con el desfalco de alrededor
de 10.000 millones de euros del grupo agroalimentario italiano Parmalat.
Gorreri fue director financiero de la sociedad Parmalat Spa hasta 1992,
principal filial de la empresa que cotizaba en la Bolsa, además de participar
como ejecutivo del Club de Fútbol Parma, a mediados de la década de los
noventa.
Gorreri
dimitió temporalmente de la presidencia del banco, presionado por las
investigaciones que incluyen la bancarrota fraudulenta y declaraciones
corporativas falsas. Varios ejecutivos de Parmalat y entidades financieras
forman parte de un grupo de 25 personas bajo investigación, entre ellas, Fausto
Tonna, mano derecha de Calisto Tanzi, fundador de la empresa, y el auditor
Gianfranco Bocchi, quienes aseguran que sólo cumplían órdenes.
Adicionalmente
el escándalo ha arrastrado a empresas auditoras como la filial de Deloitte
& Touche y la unidad italiana de Grant Thornton, incluidas en la trama,
luego de haber sido investigados cuatro ex ejecutivos de ambas en forma
individual, quienes realizaban la auditoría externa del grupo. Grant Thornton
Italia fue expulsada del grupo auditor mundial desde el mes de enero y
despojada de su calidad de filial, ya que desde el inicio de la crisis ha
estado involucrada. Lorenzo Penca, ex presidente de la misma, y Maurizio
Bianchi, principal socio, que respondía por la unidad en el exterior, se
encuentran dentro del grupo de 11 personas arrestadas por su relación con la
investigación.
Por
su parte Deloitte & Touche, desde su sede en Londres aclaró que la filial
italiana no sería excluida de su red mundial. La firma certificó la
contabilidad de Parmalat y los fiscales investigan a dos de sus socios. El
objetivo de las autoridades italianas es descubrir cómo el grupo encubrió
durante años un agujero tan importante hasta que el Bank of America desmintió
la existencia de una cuenta con 4.000 millones de euros en las Islas Caimán.
El
quinto banco italiano, Monte dei Paschi di Siena, también está involucrado en
el caso al divulgar el costo de sus préstamos y otros vínculos con la crisis de
Parmalat. Capitalia, cuarto banco italiano en términos de activos, revisará
también las amortizaciones que deberá realizar en el marco del descalabro financiero
que se ha desatado.
El
descubrimiento de otras alianzas financieras en el caso Parmalat seguirá
sucediendo a medida que la fiscalía italiana continúe con las pesquisas en
bancos nacionales e internacionales, incluida la venta de miles de millones de
euros en bonos del grupo. Documentos bancarios falsos, facturas infladas y
compañías han seguido apareciendo. En este sentido, el Bank of America informó
sobre 274 millones de dólares en préstamos, cartas de crédito y derivados
relacionados con Parmalat. Los investigadores recibieron el último grupo de
documentos confiscados por las autoridades estadounidenses.
En
los interrogatorios ha estado presente un equipo de Price Waterhouse Coopers,
contratado desde el pasado mes para realizar una evaluación de emergencia de
las finanzas. La firma contribuirá a aclarar la situación contable para los nuevos
administradores del grupo, con la finalidad de tratar de reconstruir las
cuentas del grupo que opera en más de 30 países y tiene presencia activa en
Venezuela, Brasil, México, Argentina, República Dominicana, Colombia, Chile y
Uruguay.
ABC, 20 de enero de 2004