Orden de prisión para el
fundador de Parmalat tras un largo interrogatorio
LA CRISIS DEL PRIMER
GRUPO ALIMENTARIO ITALIANO
Tanzi prepara un memorándum
para defenderse ante la fiscalía de Parma
Mientras Granarolo muestra su interés por adquirir activos del
gigante en crisis Parmalat, su fundador, Calisto Tanzi, recibió ayer un duro
golpe con la orden de prisión que dictó el juez tras un interrogatorio que duró
más de seis horas. La familia esperaba evitarle la prisión con una fianza o al
menos con arresto domiciliario.
Los hechos son de una gravedad tal que cuesta
trabajo creer que puedan ser verdad”, afirma el fiscal en la acusación
Su competidor Granarolo admite su interés por
comprar el negocio de leche fresca de la empresa en crisis
LA
VANGUARDIA - 29/12/2003
Roma. (Agencias.) – El juez ordenó ayer prisión preventiva para Calisto Tanzi,
ex presidente y primer accionista del grupo agroalimentario italiano Parmalat,
tras someterle a un primer interrogatorio después de haber sido detenido el
pasado sábado en Milán. Al empresario, de 65 años, se le imputan diversos
delitos, entre los que figuran los de estafa y especulación abusiva.
La orden de prisión fue firmada por el juez de primera instancia milanés Gudi
Piffer, a petición de las fiscalías de Milán y Parma, que coordinan la
investigación sobre las operaciones financieras ilícitas detectadas en
Parmalat.
La familia del empresario había expresado su confianza en que le fuese
concedida la libertad bajo fianza o al menos el arresto domiciliario, pero el
juez ha optado por la prisión. Uno de los abogados de Tanzi, Michele Ributti,
que se encontró con su cliente en la cárcel de San Vittore, explicó que el
largo interrogatorio de los fiscales, que duró casi seis horas, fue de carácter
“genérico e introductorio”.
Tanzi, según fuentes próximas a la familia, está preparando un memorial para
defenderse de sus acusaciones. El memorial, que esperaba tener terminado el
martes, iría destinado tanto a los investigadores judiciales como a la ciudad
de Parma, a la que quiere hacer comprender los sucesos acaecidos y en qué
medida se siente todavía ligado a ella a pesar de los últimos acontecimientos.
El que hasta hace quince días era el presidente de Parmalat estaba considerado
uno de los empresarios de más éxito en Italia, ya que logró convertir una
pequeña empresa familiar en un grupo multinacional con cerca de 37.000
empleados en treinta países.
La sociedad, que se encuentra ahora en administración controlada por el Estado
y en suspensión de pagos, figura en el centro de un clamoroso escándalo
financiero tras descubrirse un agujero de al menos 7.000 millones de euros.
Los investigadores sospechan que Tanzi pudo apropiarse de cientos de millones
de euros a través de un complejo entramado de sociedades situadas en paraísos
fiscales, como Bonlat, la financiera del grupo, con sede en las islas Caimán.
Entre los principales testigos que inculpan al fundador de Parmalat se
encuentra el ex director financiero de la sociedad, Fausto Tonna, considerado
el cerebro de un complejo entramado de ingeniería financiera cuajado de
maniobras ilícitas durante los últimos quince años. El empresario detenido ha
negado todos estos cargos y ha asegurado desconocer la existencia de las
sociedades fantasma que aparecen en la documentación incautada.
Los fiscales de Milán Francesco Greco y Eugenio Fusco y sus colegas de Parma
Antonella Ioffredi y Silvio Cavallari comparten la investigación. Junto a Tanzi
se está investigando a todo el consejo de administración de la empresa y los
contables y auditores que aprobaron el balance de la empresa en el ejercicio
2002, que se ha demostrado lleno de irregularidades. “Nos encontramos ante
hechos de una gravedad tal que cuesta trabajo creer que puedan ser verdad”, ha
declarado el fiscal Greco sobre el que ya se denomina “un caso Enron europeo”.
La crisis del gigante agroalimentario, que además patrocina a clubes de fútbol
como el Parma y el Palmeiras de Brasil, estalló la semana pasada al descubrirse
que se encontraba en situación de insolvencia y detectarse la falsificación de
un documento del Bank of America. Un documento en el que la financiera del
grupo, Bonlat, acreditaba la posesión de 3.950 millones de euros. Ante los
indicios de que el escándalo es de envergadura, el Gobierno decidió colocar a
la empresa bajo administración controlada. Para ello se ha nombrado a un
comisario con amplios poderes, Enrico Bondi, con experiencia en empresas en
crisis.
Responsabilidades judiciales al margen, han empezado ya los movimientos para
comprar activos de Parmalat. Granarolo, el primer comercializador italiano de
leche fresca, reconoció ayer su interés por comprar el negocio de leche fresca
de Parmalat si deciden vender activos para pagar a los acreedores.