PARMALAT Descubren ocho
sociedades ligadas a la familia Tanzi en las islas Caimán
El ex jefe de Parmalat
Venezuela dice que cinco personas forman la trama
Los investigadores italianos disponen de una lista de ocho sociedades pantalla, proporcionada por las autoridades de las islas Caimán, que pueden poseer los 3.900 millones de euros del agujero contable de una filial de Parmalat, Bonlat, según el diario “La Repubblica”.
El contable de Bonlat acusa a
los dos cerebros financieros de conocer la trama contable
MARÍA-PAZ
LÓPEZ - 11/01/2004
Corresponsal
Roma. – Las autoridades del paraíso fiscal de las islas Caimán han entregado a
los investigadores italianos del escándalo Parmalat una lista de ocho
sociedades registradas en la capital, Georgetown, ligadas de un modo u otro a
la familia Tanzi, fundadora del emporio lácteo en crisis, según informaba ayer
el diario “La Repubblica”. La colaboración de las autoridades de esta colonia
británica del Caribe, que se autogobierna, puede revelarse esencial para
descubrir si esas ocho sociedades son o no los “cajones” donde se encuentran
los fondos desaparecidos de Bonlat, la filial de Parmalat con un agujero de
3.900 millones de euros.
Ayer precisamente fue interrogado por la fiscalía de Parma Giovanni Bonici, ex
director de Parmalat Venezuela y ex administrador delegado de Bonlat, que
estampó su firma en diversos documentos que sustentaban el falseado entramado
financiero. Bonici –a quien se investiga por bancarrota fraudulenta y fraude,
en calidad de cómplice pero no de promotor– repitió la versión dada el viernes
a la prensa por su abogado: de los contratos de Bonlat firmaba la última
página, que le enviaban por fax desde Collecchio, sede del grupo
agroalimentario.
Apenas cuatro o cinco personas en la cúpula, según su versión, estaban al
corriente de la escandalosa ingeniería financiera de Parmalat. Los dos nombres
principales son, dijo Bonici, los dos cerebros financieros del grupo: Fausto
Tonna y Luciano Del Soldato, ambos actualmente en prisión. Giovanni Bonici
explicó ayer que obró siguiendo “órdenes superiores”, que desde mayo del 2003,
fecha en que se le encargó llevar la contabilidad de Bonlat, procedían de
Luciano Del Soldato.
Bonici, que regresó anteayer de Caracas para entregarse a la policía italiana,
admitió haber firmado contratos de Bonlat y aseguró que no le pareció en absoluto
extraño constatar que uno de ellos, por ejemplo, era para vender a Cuba 30.000
toneladas de leche en polvo. “Era sencillamente un país que no consume leche
líquida. ¿Por qué sorprenderse?”, preguntó. También afirmó no haber estado
nunca en las islas Caimán; su abogado dijo después que Bonici sí tenía pensado
ir a estas islas caribeñas, pero de crucero con su novia.
La fiscalía debe ahora analizar la documentación requisada el viernes en la
oficina milanesa del Bank of America, dentro de la llamada “fase dos” de la
investigación, dedicada a los bancos que trabajaron con Parmalat. Para atajar
futuras desconfianzas de los pequeños inversores, Capitalia, uno de los grupos
bancarios más expuestos, ha anunciado que reembolsará –totalmente o en un 50%,
según los casos– a sus clientes no profesionales las obligaciones emitidas por
tres sociedades italianas en dificultades: Parmalat, Giacomelli y Cirio.
Mientras, fuentes sindicales confirmaron a France Presse que los trabajadores
de las fábricas italianas de Parmalat cobrarán los salarios correspondientes a
diciembre a más tardar el lunes, día en que se normalizará toda la producción
de la compañía, incluida la división de galletas. Parmalat tiene en Italia 19
fábricas con unos 4.000 trabajadores.
La Vanguardia 11 de enero de 2004