Parmalat roza la
bancarrota al elevarse hasta 9.000 millones su agujero contable
La fiscalía investiga al
fundador, Calisto Tanzi, por presunta falsificación de balances
La crisis de Parmalat sigue agravándose a medida que el agujero contable
se amplía con sospechas de que pueda alcanzar 9.000 millones de euros, una
cifra que supera la facturación anual del grupo. El escándalo ya está en los
tribunales.
MARÍA-PAZ
LÓPEZ - 23/12/2003
Corresponsal.
ROMA. – El escándalo de Parmalat circula ya por la vía penal, mientras la
compañía láctea italiana lucha por salvarse del desastre al que se precipita
tras su lamentable actividad financiera, contemplando incluso declararse en
bancarrota. El nuevo presidente, Enrico Bondi, fichado hace apenas dos semanas
para reflotar el emporio creado en 1961 por la familia Tanzi, tiene previsto
acudir hoy mismo al tribunal de Parma en busca de protección legal ante los
acreedores, según diversas fuentes.
El agujero contable de la empresa –primero cifrado en 3.900 millones de euros,
luego en 7.000 millones y con sospechas ahora de que llegue a los 9.000– está
siendo investigado por la fiscalía de Milán, que podría acusar al fundador de
la empresa, Calisto Tanzi, de falsificación de balances. Otros delitos imputables
a directivos del grupo incluyen falsedad en las comunicaciones, agiotaje y
fraude. Anoche se anunció que una comisión parlamentaria se ocupará también del
caso.
Según la ley italiana de bancarrota, Enrico Bondi, un experto en reflotación de
empresas en crisis, podría pedir a los tribunales una “administración
controlada” de Parmalat; eso le proporcionaría dos años de gracia durante los
cuales estaría a salvo de sus acreedores y podría vender su patrimonio para
saldar deudas. Si, como sostienen algunos analistas, el vacío contable de
Parmalat llega a los 9.000 millones de euros, las deudas superarían entonces el
propio valor estimado del grupo, que el año pasado facturó 7.600 millones de
euros y da empleo a 36.000 personas en 30 países. En Italia tiene 3.500
trabajadores y cuenta con 5.000 proveedores de leche que reclaman pagos
atrasados. En España posee Clesa.
Las acciones de Parmalat valían ayer poco más que cero, mientras el equipo de
Bondi afrontaba en Milán un día frenético, con intensas conversaciones con
banqueros y asesores legales en busca de un modo de mantener el grupo a flote.
El lunes les toca pagar de nuevo (400 millones de dólares a accionistas
brasileños, que debían haber sido satisfechos la semana pasada), pero ahora ya
casi nadie cree que haya dinero que “desbloquear” en los famosos fondos
invertidos en las islas Caimán, que Parmalat decía poseer a través de filiales
como Bonlat y que se van desvaneciendo cada día.
“La falsedad del documento de Bonlat es evidente, y están emergiendo más”, dijo
ayer el procurador adjunto de Milán, Angelo Curto, responsable del departamento
de Delitos Financieros, para quien Bonlat es una clara manipulación de
balances. “Desde que se bajó el nivel de punibilidad por estos delitos, creen
que pueden hacer todo lo que quieran”, dijo.
El presidente del grupo, Enrico Bondi, se reunió ayer tarde en Roma con el
ministro de Industria, Antonio Marzano, dos días después de que el propio
primer ministro, Silvio Berlusconi, dijera que el Gobierno tomará medidas para
ayudar a Parmalat, cuya situación le parecía “increíble”. De Bruselas llegó
ayer mismo el aviso de que si el Gobierno italiano quiere intervenir en el caso
Parmalat, “debe hacerlo en estrecha colaboración con la Comisión Europea”,
según el portavoz del comisario europeo de Competencia, Mario Monti. Nestlé
negó tener intención de comprar la empresa láctea, mientras que Danone no quiso
pronunciarse al respecto.
La Vanguardia 23 de diciembre de 2003