Se suicida uno de los
contables del grupo Parmalat
Alessandro Bassi había
declarado como testigo y no estaba imputado, por lo que los investigadores se
muestran sorprendidos
La Policía italiana
registra la sede milanesa del Deutsche Bank
Alessandro Bassi había sido uno de los más estrechos colaboradores de
Fausto Tonna, ex director financiero de Parmalat y considerado el
"cerebro" de un complejo entramado de operaciones financieras
ilícitas durante los último quince año
LVD - 23/01/2004
- 19.17 horas
Actualizada: 23/01/2004
19.40 horas
Roma. (Agencias).- Uno de los contables del grupo italiano Parmalat se suicidó
al arrojarse desde un puente de una carretera secundaria en las cercanías de
Parma (norte), según informó la policía. El suicidio coincidió con el registro
policial a la sede milanesa del Deutsche Bank.
El contable, Alessandro Bassi, había sido uno de los más estrechos
colaboradores de Fausto Tonna, ex director financiero de Parmalat y considerado
el "cerebro" de un complejo entramado de operaciones financieras
ilícitas durante los últimos quince años.
En el lugar donde se ha producido el suicidio, un puente sobre el cauce de un
río, se han personado las autoridades judiciales para proceder al levantamiento
del cadáver.
Bassi, de 32 años, había sido también secretario de otro de los directivos del
grupo lácteo, Luciano Del Soldato, que había sucedido a Tonna como director
financiero en marzo de 2003.
El contable había sido interrogado como testigo el pasado martes por la fiscal
Antonella Ioffredi, pero tan solo como persona informada de los hechos y no
como imputado. Fuentes cercanas a la investigación mostraron hoy su sorpresa
por lo sucedido al asegura que "no había ninguna razón" para llegar a
una decisión tan dramática.
Tonna y Del Soldato se encuentran detenidos en la cárcel desde el pasado mes,
al igual que otros siete altos cargos de la empresa entre los que figura su ex
presidente y fundador, Calisto Tanzi.
El grupo alimentario italiano, que se encuentra bajo administración controlada
por el Gobierno, ha protagonizado uno de los mayores escándalos financieros en
la historia reciente de Italia tras descubrirse el pasado diciembre la
existencia de un agujero financiero de al menos 10.000 millones de euros.
Registro en el Deutsche Bank
El suicidio de Bassi coincidió con el registro por parte de la policía italiana
de la sede milanesa del banco alemán Deutsche Bank en busca de documentos que
puedan arrojar luz sobre las operaciones financieras que llevaron a la
bancarrota fraudulenta del grupo Parmalat.
La inspección en las oficinas del banco germano fue llevada a cabo por agentes
de la Guardia de Finanzas (policía fiscal italiana) por orden de la Fiscalía de
Milán, informaron fuentes judiciales.
Los fiscales centran su atención en los bancos que en los últimos tiempos
gestionaron los préstamos en obligaciones de Parmalat, como el Deutsche Bank,
con la intención de saber si conocían el estado real de las cuentas del grupo.
Deutsche Bank gestionó en septiembre pasado un préstamo de este tipo por valor
de 350 millones de euros, pocas semanas antes de que se descubriera que el
grupo alimentario tenía un agujero financiero de al menos 10.000 millones de
euros.
Los investigadores quieren aclarar la información que el banco ofreció a la
agencia estadounidense de calificación de riesgo Standard & Poor's
(S&P) para analizar la operación, y si hubo ocultación de datos en
connivencia con la cúpula de Parmalat. En este sentido, algunos dirigentes de
la firma alemana ya fueron interrogados días pasados por los magistrados del
caso.
La operación policial de hoy se suma al registro del jueves en la sede de la
sucursal en Milán de S&P, ya que se sospecha que sus analistas pudieran
haber retrasado de forma artificial la descalificación de los títulos de
Parmalat antes del escándalo financiero que llevó a su quiebra. S&P era la
única agencia internacional que calificaba los títulos y bonos de la
multinacional italiana, y hasta el pasado 9 de diciembre no había advertido de
ningún riesgo especial a los inversores.
Tras el registro de hoy en sus oficinas milanesas, un portavoz del Deutsche
Bank dijo que la entidad "continuará cooperando plenamente con las
autoridades italianas".
Las pasadas semanas la investigación del caso Parmalat llevó a registrar las
sedes de otros bancos extranjeros en Italia, como los estadounidenses Citigroup
y el banco de negocios Morgan Stanley. Sin embargo, estas iniciativas
judiciales no implican necesariamente que en el futuro se hagan acusaciones
concretas contra esas entidades, afirmó hoy el magistrado Francesco Greco, que
dirige la investigación en Milán.
Interrogatorio al ex presidente Tanzi
Entretanto, se prolongó hoy durante varias horas el interrogatorio del ex
presidente de Parmalat Calisto Tanzi en el hospital milanés Fatebenefratelli,
donde fue trasladado desde la cárcel para ser sometido a vigilancia médica. El
empresario fue internado el pasado 27 de diciembre en el penal de San Vittore
tras la bancarrota fraudulenta del grupo lácteo.
En el hospital fue sometido a un chequeo que incluyó un TAC y en el que no se
le halló ningún problema específico de relevancia, según fuentes del centro,
que añadieron que el paciente permanecerá bajo observación. Tanzi tiene un
historial de problemas cardíacos, y sus abogados han solicitado en diversas
ocasiones que se le conceda el arresto domiciliario, lo que hasta ahora ha sido
rechazado.
En defensa de su petición los abogados presentaron los resultados de un
análisis médico en el que se asegura que el empresario sufre "isquemia
transitoria", una disfunción cerebral que tiene origen vascular y que
puede tener complicaciones neurológicas, por lo que debe ser mantenido bajo
observación.
Mientras tanto, la fiscalía de Milán informó hoy de que son ya 40.000 las
denuncias de ahorradores que han perdido su dinero en la crisis de Parmalat,
las cuales son estudiadas por un equipo creado especialmente con este fin y que
deberá procesarlas y ordenarlas.
"Huelga de ahorro" y manifestación en
Roma
Las asociaciones de consumidores, entre ellas Adusbef, anunciaron hoy la
convocatoria de una "huelga de ahorro" y de una manifestación
nacional en Roma antes de finales de febrero.
Estos grupos calculan que la crisis de Parmalat elevó a 36.500 millones de
euros las pérdidas sufridas por unos 800.000 accionistas italianos en las
quiebras e insolvencias registradas los dos últimos años, entre ellas las
relacionadas con la crisis de Argentina y las sociedades Cirio y Bipop.
Por otra parte, el comisario extraordinario nombrado por el gobierno italiano
para Parmalat, Enrico Bondi, ha asegurado a los sindicatos que los trabajadores
del grupo recibirán su sueldo en enero con normalidad. El nuevo equipo gestor
ha señalado, además, que la producción y las ventas continúan con normalidad,
en cumplimiento del objetivo prioritario de mantener la continuidad de la
empresa.
La Vanguardia 23 de enero de 2004