«Si los bancos retirasen el apoyo a Clesa por el caso Parmalat nos arrastrarían a la crisis»

 

 

Rosa Carvajal - Madrid.-
Celestino garcía / Director general de Clesa La reciente crisis de Parmalat, declarada en bancarrota por un «agujero» financiero descubierto en sus cuentas por la Fiscalía de Milán de 7.000 millones de euros, podría arrastrar a la quiebra a otros grupos lecheros, como es el caso de su filial en España, Clesa. Celestino García, director general de Clesa en España, en declaraciones a este periódico, asegura que la compañía es totalmente «solvente», e «independiente» de lo que le pase al grupo italiano a pesar de ser su matriz, aunque reconoció que si los bancos les retirasen la confianza por el escándalo en Italia, podrían arrastrarles a la crisis.
   Si Parmalat se declarase en quiebra, ¿cuál sería la repercusión en Clesa?
   Nov tendría que afectarnos absolutamente en nada y, de hecho, no está afectando, porque nuestra solvencia es independiente de la empresa Parmalat. Nuestra solvencia se basa fundamentalmente en nuestro activos y en la capacidad que tenemos de generar beneficios. Por lo tanto, nosotros no dependemos absolutamente en nada de Parmalat Italia.
   ¬ Pero pertenecen a Parmalat ¿no?
   Pero en cuanto que es titular de las acciones de Clesa, nada más. Por cierto, si los títulos caen, que parece ser que así es, son unas acciones que están a buen recaudo, es decir, que estarán totalmente protegidas jurídicamente, por lo que nadie puede disponer de ellas. No tenemos por tanto ninguna dependencia ni comercial, ni financiera, toda nuestra capacidad productiva y beneficios está aquí. Así que lo que pasa allí no tiene por qué afectarnos a nosotros. Lo que podría pasarnos es que, por temor, nuestros bancos, nuestros proveedores nos negaran sus actuales niveles de confianza.
   Los ganaderos han denunciado que la existencia de «leche negra» podría reproducir el caso Parmalat en España, ¿es esto cierto?
   ¬ No, vamos a ver, las cosas se están mezclando. Desde que pertenecemos a la Unión Europea, el tema de las cuotas es un asunto que siempre ha estado en el candelero: que si en España se produce más que la cuota, que si ahora aparece la federación de ganaderos presionando al Ministerio de Agricultura... Nosotros no estamos metidos en ese lío, no tenemos nada que ver con esto.
   ¬ ¿A cuánto asciende la deuda de Clesa?
   ¬ Puede ser mucha o poca. Nuestro nivel de endeudamiento está garantizado por nuestra capacidad de generar «cash flow», sin necesidad de garantías legales, lo cual quiere decir que nuestro endeudamiento es adecuado a nuestro giro y jamás ningún banco nos ha cuestionado nuestro endeudamiento.
   ¬ Si los bancos les retiran su ayuda, ¿la compañía podría sobrevivir?
   ¬ No. Si los bancos nos retirasen su ayuda por lo sucedido en Parmalat nos arrastrarían a una situación de crisis. Yo sólo pido a las entidades financieras que nos mantengan el mismo nivel de confianza que hasta ahora. Yo no quiero más, el mismo nivel de financiación para seguir con el circulante. Nosotros no somos ni más ni menos solventes hoy que hace dos meses, o que hace años, incluso antes de pertenecer a Parmalat.
   ¬ ¿Se podría replantear la compra de Clesa?
   Hoy por hoy, nadie tiene capacidad de disponer de esas acciones, más aún si el titular entra en situación de protección judicial. Lógicamente, existen novios y Clesa es objeto de deseo, ya que siempre será un negocio rentable. El valor de esas acciones está muy bien representado.
   ¬ ¿Cree que la crisis podría conducir a la reorganización del sector?
   ¬ El sector se viene reestructurando desde hace mucho tiempo. Otra cosa es la cuestión ganadera, la productora, que se tenga que acomodar la producción a las cuotas reales que nos impone la Unión Europea.

 

La Razón 28 de diciembre de 2003

 

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