Un ex contable de
Parmalat localiza en un ordenador las cuentas falseadas
Los balances incluyen
partidas para el fondo de las islas Caimán y para los Tanzi
Los escándalos empresariales golpean la economía europea
Una visita de investigadores e investigados a las oficinas de Parmalat
en Collecchio, localidad cercana a Parma, desveló la existencia de cuentas
dobles en el grupo agroalimentario italiano en crisis. Un ex contable dio con
su ordenador, que dice haberse negado a destruir a martillazos, y encontró un
archivo informático con datos.
Primera
detención en el sector bancario por el caso Parmalat: Franco Gorreri,
presidente de Banca Monte di Parma
MARÍA-PAZ
LÓPEZ - 21/01/2004
Corresponsal Roma
Un ex contable de Parmalat, el gigante lácteo italiano en crisis por los
delirios financieros del fundador y sus colaboradores, localizó el lunes en un
ordenador un archivo informático que demuestra la doble contabilidad de la
empresa, según publica el diario “La Repubblica”. Giancarlo Bocchi, brazo
derecho del director financiero, Fausto Tonna, a su vez brazo derecho del
fundador, Calisto Tanzi, fue llevado por la Guardia di Finanza (policía
financiera) a las oficinas de Parmalat en Collecchio, sede del grupo, en busca
de documentación.
En la oficina, Giancarlo Bocchi, que también está en prisión como Tanzi y
Tonna, pidió acceder a su ordenador personal, en una mesa del primer piso, y
allí, con ayuda de técnicos informáticos del Tribunal de Parma, dio al fin con
el archivo. En él hay cuatro columnas: una para el “balance real”, otra para el
“balance de las operaciones extranjeras”, la tercera para “operaciones de
Parmalat SpA” y la cuarta para el “balance publicado”. Lo hallado está muy
incompleto, faltan datos y números, pero indica que la contabilidad estaba falseada
y de manera cuádruple.
A efectos de la investigación, lo que en ese archivo informático figura como
“balance de las operaciones extranjeras” sería el de la famosa sociedad de
fondos de las islas Caimán, Bonlat, que se tragó el primer agujero contable
conocido de Parmalat el 19 de diciembre: 3.900 millones de euros. La tercera
columna, etiquetada como “operaciones de Parmalat SpA” serían las relacionadas
con dinero distraído para otras empresas de la familia Tanzi. De un modo u
otro, entre ambos conceptos el agujero de Parmalat podría llegar a los 10.000
millones de euros, que nadie sabe dónde están, si es que existen o han
existido, y que la prensa italiana ya ha bautizado como el “tesoro” de los
Tanzi.
El ex contable que facilitó ese archivo a los investigadores asegura –según
fuentes de la fiscalía de Milán, que también investiga el crac, citadas por la
agencia Reuters – que se negó a destruir su ordenador a martillazos en los
primeros días de la crisis, según órdenes de la cúpula. Bocchi trabajó en las
cuentas de Parmalat durante veinte años y su mujer explicó a la prensa que era
tan leal a la empresa que en su casa sólo se consumían productos de Parmalat,
desde la leche hasta los yogures, zumos y meriendas.
El mismo día de la inspección en las oficinas de Collecchio, con el contable
Bocchi y su ex jefe Tonna interrogados en salas separadas, fue detenido el
primer banquero por el escándalo Parmalat, Franco Gorreri, presidente de Banca
Monte di Parma. Se le acusa de asociación para delinquir con resultado de bancarrota
y de falsedad en las comunicaciones sociales. Según los investigadores de
Parma, entre los años 2000 y 2003 Franco Gorreri habría distraído 500 millones
de euros de los balances de Parmalat para girarlos a los negocios turísticos de
los Tanzi y también a Parma Calcio, la sociedad poseedora del club de fútbol de
la ciudad, que a primeros de enero aún presidía Stefano Tanzi, hijo del
fundador Calisto.
La empresa de turismo Parmatour, gestionada por la hija de Tanzi, Francesca, se
declaró ayer insolvente y pidió protección al tribunal contra sus acreedores,
pues tiene deudas de al menos 400 millones de euros. Similar trámite realizó
ayer Coloniale, otra sociedad de la nebulosa creada por Parmalat.
El pasado viernes, el ministro italiano de Actividades Productivas, Antonio
Marzano, colocó a Coloniale y a Parmatour bajo el mismo paraguas protector de
Enrico Bondi, el administrador encargado de salvar el grupo alimentario. Bondi
debe proponer un plan de reestructuración para salvar Parmatour, empresa
fundada en diciembre del 2002 y que cuenta con un millar de trabajadores.
Parmatour tiene en Italia seis complejos de vacaciones estilo Club Med, que los
Tanzi bautizaron como ClubVacanze, y otros nueve complejos en el extranjero, en
lugares como las islas Maldivas, Egipto, México y Zanzíbar.
La Vanguardia, 21 de enero de 2004