Sin carnet por dos excesos de velocidad
El permiso de conducir por puntos se perderá
sumando dos faltas graves en dos años
El proyecto del nuevo carnet por puntos, que se prevé que funcione a partir del próximo verano, apuesta por castigar con mucha dureza a los infractores reincidentes
CRÉDITO
El nuevo carnet otorgará 12 puntos, que se irán perdiendo cuando se cometan
infracciones
RECICLAJE
Para recuperar el carnet habrá que esperar al menos un año, hacer un curso y
examinarse
LUIS IZQUIERDO - 17/09/2004
Madrid
Frenazo a los amantes de la velocidad y al consumo de alcohol al volante. A
partir del próximo verano, quien sea sancionado dos veces en un periodo de dos
años por superar los límites de alcohol al volante, por exceso grave de
velocidad o por conducción temeraria se quedará sin
carnet de conducir. Así lo establece al menos el primer borrador del proyecto
de carnet por puntos que está elaborando la dirección general de Tráfico, según
informaron fuentes del Ministerio del Interior. Una vez perdido, el carnet sólo
podrá recuperarse al cabo de al menos un año asistiendo a un curso de reciclaje
y examinándose de nuevo.
Ese borrador recoge que cuando entre en vigor el nuevo tipo de carnet –el ministro
del Interior ha señalado que funcionará a partir del próximo verano– cada
conductor recibirá un crédito de 12 puntos. Unos puntos que no serán visibles
físicamente en su permiso, sino que estarán reflejados únicamente en su
expediente de Tráfico. Según la gravedad de la infracción que se cometa, el
conductor perderá un número de puntos determinado.
Así, dar positivo en un control de alcoholemia supondrá la pérdida de 6 puntos.
Lo mismo sucederá con la conducción temeraria (se entiende como tal, por
ejemplo, la organización de carreras en la vía pública). También se perderá la
mitad del crédito total si se comete un grave exceso de velocidad, esto es, se
supera en un 50% el límite máximo autorizado. O, lo que es lo mismo, se circula
a más de 180 kilómetros por hora en autopistas y autovías, o a más de 135
kilómetros por hora en carreteras de un único carril por sentido.
Los responsables de Tráfico consideran que esta fórmula tendrá un enorme poder
disuasorio, pues quien sea sancionado en una sola ocasión por cualquiera de
estos comportamientos tendrá mucho cuidado de volver a incurrir en la misma
infracción durante al menos dos años, ante el riesgo cierto de quedarse sin
carnet de conducir.
Para obtener de nuevo el carnet habrá que esperar al menos un año, asistir a un
amplio curso de reciclaje y sensibilización y volver a examinarse de nuevo. El
borrador del proyecto también prevé la celebración de cursos de seguridad vial
que permitirán recuperar parte de los puntos perdidos. Ni estos cursos ni los
dirigidos a quienes hayan perdido el carnet tendrán una temática jurídica, pues
se sobreentiende que los infractores conocen de sobra las normas, sino que
estarán relacionados con las conductas que han provocado sus sanciones y con
los riesgos derivados de ellas.
El director del Instituto de Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de
Valencia, Luis Montoro, explicó a La Vanguardia que los últimos estudios sobre
la implantación del carnet por puntos apuntan que puede reducir el número de
accidentes entre un 5% y un 15% en dos años. “Hay que ser conscientes de que su
novedad tendrá un impacto que durará aproximadamente dos años, pero la sociedad
se adapta rápido a los cambios y luego bajará su eficacia”, explicó el
catedrático.
El secretario ejecutivo de la Fundación RACC, Alfons Perona, se mostró muy esperanzado con los resultados que
puede conseguir este nuevo modelo, pero alertó que esta regulación precisa de
cambios legislativos penales para que funcione correctamente. “No tendría
sentido ser tan duros en la retirada del carnet, si después conducir sin él se
resuelve con una multa de 300 euros”, indicó. La consellera
de Interior de la Generalitat, Montserrat Tura,
también se ha mostrado partidaria de calificar la conducción sin carnet como un
delito.
El coordinador de Seguridad Vial del RACE, Antonio Lucas, manifestó su cautela
sobre los efectos del carnet por puntos. “No servirá de mucho si no va
acompañado de una serie de medidas complementarias que lo hagan realmente
eficaz”, señaló. Los estudios que maneja el RACE apuntan a un descenso de los
accidentes de entre el 3% y el 10% durante el primer año en el que esté en
vigor.
Montoro apuntó que el buen funcionamiento del carnet por puntos residirá en el
establecimiento de un pacto social que implique, además del Gobierno, a las
comunidades y ayuntamientos. “Cuando comience a funcionar será necesario que en
todas las ciudades y autonomías el control sobre los infractores tenga la misma
intensidad”, indicó Montoro. Los ayuntamientos deberán estar conectados informáticamente a la dirección general de Tráfico para
informar sobre los conductores que hayan cometido una infracción que comporte
pérdida de puntos.
Hablar por el móvil restará puntos
La mayoría de las sanciones
consideradas hasta ahora leves no restarán en el crédito del carnet por puntos,
pero sí habrá algunas excepciones. Algunos comportamientos que se considera que
acarrean riesgo en la circulación, como hablar por el teléfono móvil mientras
se está conduciendo –excepto el tipo manos libres–. Todavía no está claro
cuántos puntos restará el uso del móvil al volante,
pero sí que será más de uno para corregir una conducta que se considera
demasiado difundida.
La suspensión temporal de permisos
deconducir aumentó un 22% el año pasado
Tráfico retiró el año pasado más de 110.000 permisos de conducir de forma provisional, lo que supone casi el doble que hace diez años.
Los jueces suspenden cada año unos 30.000 carnets de conducir por delitos relacionados con la seguridad del tráfico
LUIS
IZQUIERDO - 17/09/2004
Madrid
Un total de 143.255 conductores perdieron su carnet de conducir de forma
temporal durante el año pasado, lo que supone un 22% más que en el ejercicio
anterior, según recoge el anuario estadístico de la dirección general de
Tráfico (DGT) correspondiente al 2003, que se acaba de publicar.
Hasta ahora no existe en España la pérdida definitiva del permiso de conducir
que prevé el nuevo carnet por puntos, pero sí la suspensión de la licencia por
un periodo que oscila entre un mes y más de tres años. Esta pérdida temporal
puede producirse por una doble vía: bien por orden de la dirección general de
Tráfico, a consecuencia de la comisión de alguna infracción muy grave; o bien
por orden de un juez, cuando el conductor es considerado culpable de algún
delito relacionado con la seguridad del tráfico, cual es el caso de la
alcoholemia. La particularidad de las ordenadas por Tráfico es que la
suspensión alcanza un plazo máximo de tres meses, mientras que las impuestas en
los juzgados oscilan entre seis meses y más de tres años.
El fuerte incremento de suspensiones durante el año pasado hay que buscarlo en
las cursadas por la DGT. Tráfico retiró el año pasado un total de 112.196
permisos de conducción, frente a los 87.843 carnets
suspendidos de forma temporal durante el 2002.
Mientras que las suspensiones ordenadas por los jueces se han mantenido en
torno a las 30.000 anuales desde que el nuevo Código Penal de 1995 incluyó
algunos comportamientos del tráfico como delitos, las retiradas ejecutadas por
la DGT han experimentado un paulatino incremento, que alcanzó el año pasado un
récord al sobrepasar por primera vez las 100.000.
Del total de permisos suspendidos, sólo 26.334 lo fueron por un periodo
superior a un año, que es la pena mínima que contempla el Código Penal para los
casos de alcoholemia.
Una evolución que ha venido acompañada de un importante aumento en el parque de
vehículos. En 1994 había registrados en España algo más de 18 millones de
automóviles, mientras que a finales del 2003 se habían superado ampliamente los
23 millones.
Lo que no ha evolucionado en todos estos años es la dotación de agentes de la
agrupación de la Guardia Civil de Tráfico, situada en torno a 8.000 personas.
Aunque, eso sí, se han cedido las competencias de tráfico tanto en el País
Vasco como en Catalunya a sus respectivas policías autonómicas.
La Vanguardia, 17 de septiembre de 2004