Telepizza abandona
México y Francia para reducir su deuda
El grupo da por finalizada su
reestructuración internacional
El grupo provisionará un máximo de 33 millones de euros para afrontar
su retirada de México y Francia. Hace dos años ya abandonó los mercados del
Reino Unido y Marruecos, y ahora se centrará en España y Portugal, Polonia y
Chile.
LA
VANGUARDIA - 27/12/2003
Madrid. (Efe.) – Telepizza anunció ayer el final de sus actividades en México y
Francia por “no alcanzar las previsiones de viabilidad que para la continuidad
de las operaciones se habían fijado en los respectivos planes de negocio”, con
lo que da por finalizada la reestructuración de su división internacional.
La empresa de restauración española detalló en un comunicado que en México ha
convenido con el Grupo Campero poner fin al acuerdo de inversión conjunta que
tenían para el desarrollo en común de sus respectivas actividades bajo las
marcas Telepizza y Pollo Campero, y que en Francia ha decidido dar por
terminado el contrato de master franquicia suscrito con RM Master.
Indicó que iniciará el proceso de venta de los distintos bienes, derechos y
activos que posee en ambos países y señaló que la ejecución de estos acuerdos
exigirá la dotación de las correspondientes provisiones con cargo al resultado
del ejercicio 2003, por un importe máximo estimado en 33 millones de euros.
El grupo que preside Pedro Ballvé matizó, no obstante, que su determinación y
cuantificación está sujeta a lo que resulte del proceso de liquidación de
activos que se prevé culminar en el primer trimestre del 2004 y añadió que “sin
perjuicio del efecto contable, el proceso de cierre no supondrá desembolsos
adicionales para el Grupo Telepizza”.
La empresa recordó que en el 2001 ya finalizó sus actividades en el Reino Unido
y Marruecos, “ya que estas operaciones no ofrecían perspectivas de
rentabilidad”.
Resaltó que culmina así el proceso de reestructuración, “habiendo conseguido
reducir su endeudamiento desde 132 millones de euros, al cierre del 2000, hasta
102 millones previsión para el cierre del 2003, es decir, una reducción del 26%
de su deuda”. Agregó que en el 2002 la deuda significaba 2,6 veces el Evitad
(beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones), mientras que “hoy
representa dos veces el Ebitda”. Destacó que esta decisión “que ultima el
proceso de saneamiento del grupo redundará en una significativa mejora de sus
resultados en los próximos años”.
El grupo afirmó que permitirá concentrar los esfuerzos de gestión e inversión
de la división internacional “en los territorios donde ha venido operando
satisfactoriamente, con una trayectoria de crecimiento y desde una posición de
liderazgo en los respectivos mercados; en Portugal, Polonia y Chile, y
continuando la expansión en Centroamérica en cooperación con Campero”.