NUEVAS FORMAS DEL CRIMEN ORGANIZADO

Los ´crackers´ se ceban con España

En nuestro país se reciben unos 10 millones de e-mail fraudulentos al mes

EDUARDO MARTÍN DE POZUELO  - BARCELONA  - 16/07/2006

La delincuencia organizada que roba de las cuentas bancarias mediante engaño a través de internet usa ahora técnicas con las que las víctimas parecen culpables

Los bancos advierten de que no se comunican por e-mail ni se responsabilizan de lo robado

Miles de usuarios de internet recibieron el 12 de julio un e-mail que decía: "El banco ha fijado como uno de sus principales objetivos estratégicos establecer una relación duradera y recíprocamente satisfactoria con los clientes (...) La Caixa en España le informa que durante nuestro proceso de verificación hemos detectado un error en las informaciones que tenemos de usted. Por favor actualicen y verifiquen las informaciónes (sic) en su cuenta haciendo click aquí...". Debería ser obvio que el mensaje era falso y que forma parte de los constantes intentos de fraude de la moderna delincuencia global. Pero siempre hay algún incauto que cae en la trampa e introduce sus datos bancarios pensando que está subsanando un error. Sin embargo, el error es creer en el mensaje, pues al introducir los datos los delincuentes, apostados tras un ordenador en cualquier parte del mundo, vacían la cuenta sin que exista posibilidad de recuperar el dinero. Los bancos no se responsabilizan de los fallos de seguridad cometidos por sus clientes y no facilitan datos sobre el número de usuarios que caen en la trampa.

Los piratas informáticos (crackers)han hallado una mina de oro en los robos a través de internet, que realizan mediante la captura de las claves secretas de los clientes on line de banca. Tras estos corsarios está el crimen organizado, especialmente ruso, que durante este año ha desatado un despiadado ataque contra las entidades bancarias españolas e italianas y que constituyen nada menos que el 26% de los intentos de fraude informático detectados en Europa. Una cifra sólo superada en el Reino Unido y EE. UU., países en los que el uso de la red está más extendido que en España.

El asunto es de tal magnitud que un análisis realizado por RSA Security, una empresa norteamericana extendida en todo el mundo y especializada en proteger la información digital, señala que sólo en abril pasado detectó 44 ataques tipo phising - fraude simulando la página de acceso al banco auténtico- a cinco bancos españoles. Dado que cada oleada de mensajes con falsos accesos a las cuentas corrientes afectan de 20.000 a 50.000 usuarios al día y que en España se tarda un promedio de 5,5 días en detener un ataque, se puede deducir que sólo en abril circularon por la red en España más de 10 millones de correos con intenciones fraudulentas. El resultado es un número indeterminado - los bancos no facilitan cifras- de clientes a los que les han robado su dinero engañados por páginas simuladas o burlados por programas que se apoderan de sus códigos secretos. En esencia, el truco consiste en que el usuario entregue sus datos secretos creyendo que está en contacto con su banco. Luego los piratas transfieren el dinero a paraísos fiscales o a países del Este.

Como las transferencias dejan rastro, ahora los delincuentes fingen ser empleados de banca y engañan a sus víctimas

Ahora, explican los responsables de seguridad informática de Banesto, José Diez Linfante y Juan Carlos Martín Garrido, los delincuentes han variado el sistema y usan un nuevo método en el que utilizan clientes del banco como puente para pasar el dinero robado a sus cuentas. Como las transferencias dejan un rastro, los ladrones han optado por telefonear a los clientes haciéndose pasar por empleados de su banco. El comunicante anuncia que le han ingresado dinero por error que debe ser restituido a su dueño. El receptor comprueba que el dinero está en su cuenta y lo transfiere a la que le indica el falso empleado sin saber que lo está colocando en manos de los ciberdelincuentes. Cuando se investiga, el transmisor (mula en argot) aparece como sospechoso.

Las víctimas de estos timos tienen muy pocas posibilidades de recuperar lo perdido, ya que para los bancos es como si se tratara de un robo cometido en la calle.

"Es un fallo de seguridad por parte del cliente", alegan en Banesto. "Jamás un banco español se dirige a sus clientes por internet y mucho menos le pide su clave completa. Es un aviso que reiteramos en nuestras web y por escrito, y recomendamos que se utilicen programas de protección y que se cambien con frecuencia las claves de acceso", subrayan los especialistas.

Hay un número desconocido de personas que caen en la trampa y que son la causa de que los técnicos de los bancos españoles colaboren entre sí para frenar estos ataques. En Banesto, entidad atacada este año, junto con BBVA, Banco Santander, Banco Popular, Bancaja, Caja de Madrid, Barclays y La Caixa entre otras, consideraban que el fraude tiende a descender, aunque dijeron que no tenían datos sobre su curso en España

La Vanguardia, 16 de Julio de 2006

 

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